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Los pasillos de las universidades son testigos de un sinfín de historias y una de ellas es la de Camu y Marian. Sus trayectorias se cruzaron en la Facultad de Ciencias Sociales, convirtiéndolos en compañeros de vida y, siete años más tarde, de viajes.

Cuando tomaron la decisión de cambiar su forma de vida, buscaron la forma de complementar los viajes con sus carreras. Así fue que crearon un proyecto muy ingenioso que les permite solventar uno de los principales gastos: el alojamiento.


El proyecto que tienen se llama Un lugar para dormir. ¿Cómo se les ocurrió? ¿Fue algo antes de comenzar a viajar o encontraron esa forma de canjear alojamiento a cambio de trabajar en lo que les gusta?

Antes de salir a vivir de viaje teníamos en claro muy pocas cosas. Pero sí teníamos claro que el tema del hospedaje iba a ser uno de los principales gastos a afrontar. No somos los viajeros que tienen combi/auto antiguo/utilitario y lo convierten en hogar y tampoco somos los que se animan a tirar la carpa en cualquier lado (aunque nos ha sacado de apuro en más de una oportunidad).

Así que antes de salir, mientras definimos nuestra idea de vivir viajando con la filosofía del intercambio, pensamos en resolver  el “lugar para dormir” a cambio de algún tipo de trabajo.

Obviamente, no teníamos la menor idea de cómo podía llegar a funcionar así que solo salimos con la idea, sin ningún tipo de planificación de qué íbamos a ofrecer concretamente.

Sí sabíamos lo que teníamos para ofrecer: por un lado, mucha experiencia trabajando en comunicación (Mariano en publicidad y comunicación digital y Camu en comunicación institucional y prensa), y, por el otro, muchas ganas de vivir nuevas experiencias, incluidas laborales.

La primera vez que nos animamos a proponerlo fue en Punta del Diablo, Uruguay, a las tres semanas de salir porque era el hostal del novio de una amiga. Ella nos había dicho que en general solían aceptar gente para trabajar en las tareas cotidianas. Así que nos animamos y nos contactamos para ofrecerles ayuda en la cuestiones de comunicación.

Tuvimos a favor que llegamos por un contacto y que los uruguayos son lo más buena onda que puede haber. Así que dijeron que vayamos y que después coordinábamos el trabajo. Y así fue: trabajamos en una semana en un plan de contenidos para el Facebook y asesoramiento en general de cómo manejar la plataforma a cambio de una semana de hospedaje. Con esa primera experiencia agarramos la confianza que necesitábamos para presentar la propuesta en otros lugares.

Y a partir de ahí empezamos a dar forma a este proyecto de “Un lugar para dormir”. Lo perfeccionamos en Chile, en Bolivia tomó otra forma, ya que empezamos a dar muchas más capacitaciones y talleres y en Brasil aún no lo probamos porque con el portugués se nos presenta un nuevo desafío, pero eso nos gusta así que estamos buscándole la vuelta.

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Cuando tomaron la decisión de vivir viajando. ¿Qué fue lo que tuvieron en cuenta como para poder ir trabajando y financiarse? ¿Cuáles fueron las diferencias entre lo que se imaginaron y la realidad?

Ufff. No sabemos qué es lo que tuvimos en cuenta. Viéndolo a la distancia, quizá fuimos un poco inconscientes o demasiado confiados en que de alguna forma íbamos a poder financiarnos mientras viajábamos. Aunque pensándolo bien, en el momento en que empezamos con los preparativos le pusimos muchas fichas al blog. Es decir, nos imaginamos que iba a ser LA forma de financiamiento. Por eso contratamos un hosting, compramos el dominio, contratamos una diseñadora gráfica para que nos haga el logo, sacamos las cuentas de las redes sociales y pensamos en todo lo que íbamos a escribir. Hoy, eso está muy lejos de ser una realidad. O por lo menos no es tal cual lo imaginamos.

Hoy en día el blog es muchas cosas pero no es nuestra fuente de ingresos, de hecho invertimos mucha plata y tiempo, que en general no vuelve de manera directa (aunque alguna nos han pagado por poner unos links en nuestros posteos). Pero es un gran medio de llegada y presentación de todo lo que podemos hacer. Como por ejemplo, difusión de ciertos destinos o actividades turísticas a cambio de la  experiencia: hemos viajado en barco por los fiordos de la patagonia chilena y andado en bici por el Camino de la Muerte en Bolivia. Son cosas que de otra forma no las hubiésemos podido hacer.

Y otra cosa muy distinta es que nos imaginábamos que íbamos a poder escribir notas a cambio de una remuneración y hasta el momento no lo logramos pese a que enviamos muchas propuestas.

Quizás de lo que imaginamos antes de salir, lo que más o menos siempre nos funcionó es el trabajo a distancia para Buenos Aires que es algo que en mayor o menor medida nos permite no depender solo de los trabajos en los lugares.

 

¿Cuáles eran las dudas o inquietudes que tuvieron al momento de ponerse como objetivo el vivir viajando y trabajar al mismo tiempo?

Justamente la mayor duda era esa. Cómo íbamos a hacer para vivir viajando. Pero sabíamos que la única  manera iba a ser trabajando al mismo tiempo, porque ni nos ganamos la lotería ni heredamos nada de una tía soltera.

Nuestro objetivo era cambiar de vida: pasar de tener una vida sedentaria a una itinerante. Queríamos – y seguimos queriendo- experimentar formas de vivir distintas a la que experimentamos por 30 años. Y para nosotros este “viaje” en realidad es una nueva “forma de vida” que no está exenta ni de trabajo, ni de responsabilidades, ni de esfuerzos.

Una de las inquietudes era cómo íbamos a poder tener efectivo, ya que principalmente la remuneración es a través de “dinero virtual”. Y por ahora (tocamos madera) de una u otra forma lo vamos resolviendo. Cada vez hay más formas de que te depositen plata en algún lugar y que uno la pueda sacar desde otro. Nosotros nos quedamos con las cajas de ahorro de los antiguos trabajos y con eso nos manejamos. Hace un tiempo empezamos a usar PayU, que es un sistema que nos permite vincular una cuenta virtual con una cuenta en Argentina y nos sirve mucho con los clientes de otros países.

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Ustedes tienen la experiencia de trabajar en relación de dependencia. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser “freelancer”?

Sí, trabajamos más de 10 años en relación de dependencia y vamos un año y medio de freelancers. Las ventajas de trabajar freelance son muchas, principalmente la posibilidad de administrar 99,9 % todo lo que implique el trabajo: las prioridades, los tiempos, días, horarios y lugares.

Por ejemplo, si un martes el día está nublado, hace frío, queremos quedarnos todo el día en la cama y no tenemos muchas ganas de trabajar, no lo hacemos o hacemos lo mínimo indispensable. Lo que ese día no hicimos quizás lo hacemos un domingo, si ese domingo tenemos muchas ganas de trabajar, termina siendo mucho más rendidor.

Otro ejemplo, ahora estamos en Río de Janeiro y tratamos de aprovechar la playa de día y trabajamos más a la tarde o noche. Nada de eso implica trabajar menos, pero la principal ventaja es que somos casi libres de decidir lo que creemos mejor cada día respecto al trabajo.

En definitiva lo que nos da trabajar freelance es que siempre buscamos la mejor condición para poder llevar adelante nuestro trabajo. Y como encima lo que hacemos nos gusta, realmente se transformó en una manera casi ideal de trabajo para nosotros. Además, esta modalidad de trabajo nos está permitiendo generar ingresos para vivir la vida que queremos vivir, viajando despacio y disfrutando de cada lugar.

Y desventajas, por el momento no encontramos muchas. Algunos dirán que lo imprevisible del trabajo puede ser una desventaja de trabajar freelance, pero para nosotros viviendo de viaje, lo imprevisible es parte de un todo y es lo que más nos gusta y disfrutamos, así que no lo vivimos como una desventaja.

Puede ser que extrañamos trabajar un poco en equipo, y los aprendizajes que se generan al compartir un espacio con otras personas que, en general, te suelen aportar una visión diferente o inclusos saberes específicos. Por un lado, como somos dos, eso lo suplimos un poco además de estar todo el tiempo leyendo artículos de nuestra área para aprender cosas nuevas. Por otro lado nos gusta construir una relación de equipo con las personas con las que trabajamos más allá de la relación cliente-proveedor y de que casi nunca estamos físicamente cerca.

 

¿Cómo organizan sus viajes? ¿Eligen los lugares teniendo en cuenta la posibilidad de canjear alojamiento? ¿Cómo hacen con los sitios que tienen fama de no tener buena conexión de internet o, directamente, no tenerla?

En principio, estamos siguiendo un plan de viaje con base en nuestros intereses y deseos: queremos experimentar estar un tiempo en cada país de América hasta llegar a Alaska (por lo menos los países continentales porque con las islas no sabemos cómo vamos a hacer). Eso nos motiva: vivir en el marco de las fronteras políticas de cada lugar, ver en qué influye y en qué no, y traspasar esas fronteras con nuestra trayectoria.

A partir de ahí, buscamos generar oportunidades laborales en los lugares que queremos ir o los que quedan en el camino hacia donde queremos ir. Y en el camino se van presentando oportunidades que uno no se imagina. Entonces, si sale alguna oportunidad laboral vamos e incluso nos quedamos lo que sea necesario. Por eso viajamos un poco lento. Para nosotros trabajar en los lugares es fundamental para poder experimentar ese aspecto de la vida cotidiana.

También, como nos pasa ahora en Brasil, se nos complica un poco por el idioma trabajar en cuestiones de comunicación, por lo que tratamos de conseguir trabajo a distancia para que la cuenta nos cierre y no estemos obligados a irnos Y como trabajamos a distancia (para Argentina u otros países) tenemos la posibilidad de elegir hacia donde ir más allá de que se nos presente una posibilidad de trabajo en el lugar. Y ahí es donde sí tenemos que tener en cuenta la cuestión de internet.

Con los sitios de mala conectividad tratamos de organizarnos. Lo primero es averiguar bien las posibilidades del lugar, vemos si hay señal de teléfono (siempre tenemos un chip local de la compañía con mejor cobertura nacional), si suele haber lugares con wifi,etc. Intentamos hablar con gente del lugar o leer en internet para tener una idea de con qué nos vamos a encontrar. Después, si sabemos que va a ser muy mala, tratamos de estar un tiempo que no nos perjudique demasiado y coordinamos nuestro trabajo para que en la estadía en ese lugar podamos hacer tareas que no requieran de internet, que siempre existen.

Si no hay nada de conexión y no tenemos mucho para hacer que no requiera conectividad, tratamos de tomarlo como una “mini vacación” y nos organizamos para antes o después recuperar los días de trabajo.

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¿Los servicios de comunicación online los ofrecen en algún sitio de trabajos remotos? ¿Cuáles recomiendan?

Los servicios de comunicación que ofrecemos son muy amplios, desde una estrategia integral de comunicación hasta la redacción de un texto puntual pasando por planes de redes sociales, redacción SEO, sitios web, etc. En base a eso la manera de ofrecerlos también es muy amplia.

Respecto a los sitios de trabajo online, en un época, teníamos publicado en AlaMaula un aviso gratuito en el que ofrecíamos servicio de desgrabación de texto. En general nos llegaban consultas y nos ayudó al principio que no teníamos muchas fuentes de trabajo.

Pero más allá de eso no publicamos nuestros servicios en ninguna plataforma, aunque siempre las miramos, ja, para ver lo que otros publican o lo que la gente necesita. En general nos manejamos con contactos, gente conocida o que ya trabajó con nosotros que van recomendando lo que hacemos. También nos vamos relacionando con personas locales de los países que visitamos y eso nos abre puertas. La comunicación es tan amplia que siempre alguien necesita algo relacionado.

 

¿Qué es para ustedes ser un “nómada digital”? ¿Creen que cualquiera puede serlo?

Para nosotros ser un nómada digital significa poder trabajar de lo que nos gusta, en donde nos gusta, cuando nos gusta. También es tener la posibilidad de aprender todo el tiempo cosas nuevas según el lugar donde estemos, la gente con la que nos relacionemos y las oportunidades que se nos presenten. Al mismo tiempo es tener conciencia de las posibilidades que nos da internet y las limitaciones que nos impone. Por ejemplo, siempre decimos que para nosotros es más importante tener buena internet que agua caliente o que un lugar cómodo para dejar nuestras cosas.

Creemos que cualquiera puede ser un nómada digital en tanto tenga ganas de serlo. Lo que hay que tener en claro es que si bien puede llegar a ser el tipo de trabajo perfecto implica obligaciones, responsabilidades, organización, dedicación y esfuerzo como cualquier otro trabajo.

También hay que convivir con cierto grado de inestabilidad o incertidumbre que sabemos que no es para cualquiera. Además, hay profesiones y ocupaciones que no son tan fáciles de combinar con el nomadismo digital. En nuestro caso, la comunicación nos abre muchas posibilidades para vivir de manera itinerante.

Teniendo en cuenta eso cualquiera que se lo proponga con esfuerzo y creatividad puede lograr vivir y trabajar viajando a través de internet. De eso no tenemos dudas.

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¿Cuál sería su consejo para alguien que quiere viajar por el mundo y trabajar al mismo tiempo?

Que se anime. Que sea creativo y arriesgado. Que no sea tímido o que si lo es lo combata. Que tenga confianza en sí mismo. Que aproveche las oportunidades y que las cree. Que pruebe distintos trabajos y modalidades. Que no se desanime si algo no funciona, o que el desánimo dure lo menos posible. Que investigue y se informe. Que se inspire con historias de gente que hace muchos años que viaja y trabaja por el mundo. Que no siga una receta sino que busque su manera particular de moverse.

Mucha gente nos dice que le gustaría hacer lo mismo que nosotros, pero en realidad lo que quiere es viajar y no está dispuesta a la incertidumbre, a dormir todos los días en lugares diferentes, a compartir espacios con desconocidos, a relacionarse para generar oportunidades, a no tener un espacio propio, a tener que optimizar gastos al máximo.

Ahora, si alguien realmente está pensando en la posibilidad de vivir y trabajar viajando, significa que ya dio el primer paso, el más importante, así que le diríamos que se ponga a pensar seriamente en cómo llevarlo adelante y va a ver cómo lo que parecía inviable pasa a ser muy posible.

Para conocer más sobre el trabajo y aventuras de Camu y Marian:
Blog de viajes: http://trayectoriasenviaje.com/
Facebook: Trayectorias en Viajes
Twitter: @trayectoriasenv
Instagram: Trayectorias en Viajes

Vir

A finales de 2011 me dieron un ultimátum: sigues o cambias. Elegí lo segundo y aprendí a priorizar las cosas que me hacen bien como escribir, viajar, bailar... la lista sigue pero no tengo tantos caracteres. Blog de viajes: www.porlasrutasdelmundo.com | Blog de escritura: www.mehacebienescribir.com

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