Marruecos fue uno de esos destinos que me atravesó despacio, sin grandes fuegos artificiales pero con una intensidad que se quedó a vivir en mi memoria. Entre los colores oxidados de Marrakech, el eco inacabable de la medina de Fez y la inmensidad del desierto, encontré una ruta que me enseñó el ritmo del norte de África: cálido, caótico y profundamente humano.

Tuve interacciones hermosas: como el señor que, sin conocernos, nos ofreció la terraza de su hotel en Fez para descansar, o la familia que nos acogió con un tajine caliente como si fuéramos parte de su casa. Marruecos también me enseñó esa hospitalidad desbordante que aparece sin previo aviso y deja huella.

Pero sería injusto no decirlo: también lo pasé mal. Viajar siendo dos mujeres por Marruecos nos enfrentó a un nivel de acoso callejero constante que, en ciertos momentos, me dejó sin aire. Me sentí cansada, enfadada, vulnerable. Hubo un día en particular en el que pensé seriamente en cambiar el vuelo y marcharme antes. Porque sí, a veces el precio emocional que se paga por moverse libremente no es menor.

Si estás planeando tu viaje por Marruecos y no sabes si una semana te alcanza, aquí te comparto dos itinerarios, uno de 7 días y otro de 10, que recogen lo esencial y lo inesperado.

Cómo llegar a Marruecos

Aunque la opción más común suele ser el avión, si viajas desde Europa, y especialmente desde España, existen alternativas que pueden hacer el trayecto parte de la aventura.

En ferry desde España

Puedes cruzar el Estrecho de Gibraltar desde Algeciras o Tarifa hasta Tánger. El trayecto dura entre 1 y 2 horas y hay salidas frecuentes. También puedes embarcar con tu propio coche o moto, lo que te da mayor libertad para recorrer Marruecos por carretera.

Combinación por tierra y mar

Otra opción es viajar hasta el sur de España en autobús o tren (por ejemplo hasta Algeciras o Málaga), y desde ahí cruzar a Marruecos en ferry. Esta alternativa es especialmente útil si haces un viaje largo por Europa y Marruecos es solo una etapa más.

Desde Portugal

Si estás en el Algarve, puedes tomar transporte hasta Huelva y desde ahí conectar con ferries a Tánger o Nador. La logística es un poco más larga pero viable si estás recorriendo la península ibérica.

¿Y en avión?

Personalmente, prefiero evitar vuelos internos dentro de Marruecos y apoyar opciones más sostenibles. Sin embargo, si decides volar, una de las pocas aerolíneas con conexiones consistentes es Air France, que ofrece vuelos con escala desde España (Madrid, Barcelona, Valencia, etc.) hacia Marrakech, Fez, Casablanca o Rabat. Estas rutas suelen tener una escala en París, así que tenlo en cuenta al calcular tiempos y presupuesto.

Recuerda que Marruecos está mucho más cerca de lo que parece, y que llegar sin volar puede convertir el viaje en una experiencia aún más rica desde el primer kilómetro.

Ruta de 7 días de viaje por Marruecos: lo esencial sin prisas

Día 1: Llegada a Marrakech. Aterrizar en Marrakech es como caer en una pintura cálida. Recomiendo alojarse en la medina para estar en el corazón de todo. La primera tarde es ideal para una caminata sin mapa, para sentir la energía de la plaza Jemaa el-Fna y para dejar que el cuerpo se acomode al ritmo marroquí.

Día 2: Marrakech. Dedica el día a explorar la ciudad roja. Puedes descubrir el Palacio Bahía (abierto todos los días de 9:00 a 17:00, entrada 70 MAD), los jardines Majorelle (de 8:00 a 18:00, entrada 150 MAD, recomendable reservar online), o perderte en los zocos del centro como el Souk Semmarine. Por la noche, un hammam tradicional como el Hammam Mouassine (entre 150 y 300 MAD según el servicio) es perfecto para cerrar el día y dejar que el cuerpo se relaje.

Día 3: Viaje hacia Fez Hay rutas directas en autobús (con Supratours o CTM) que tardan entre 7 y 9 horas y cuestan desde 15€ si reservas con antelación. También hay trenes diarios desde Marrakech a Fez (vía Casablanca) con ONCF, que tardan entre 8 y 9 horas y cuestan unos 20-25€. Si te animas a alquilar un coche, podrás disfrutar de paisajes que van mutando a cada curva. Es un día largo de carretera, así que aprovecha para parar en pueblos intermedios como Azrou o Ifrane.

Día 4: Fez – Exploración de la medina. Fez es una ciudad que se experimenta con los sentidos. Puedes visitar la madrasa Bou Inania (abierta todos los días de 9:00 a 18:00, entrada 20 MAD) y asomarte a uno de los balcones que dan a la curtiduría Chouara, desde alguna tienda o terraza, donde suele pedirse una propina o una compra simbólica. También puedes recorrer la medina con un guía oficial (desde 150 MAD por persona) para no perderte entre los más de 9.000 callejones.

Día 5: Rumbo al desierto. Si decides incluir el desierto en una ruta de solo 7 días, lo más práctico es contratar una excursión organizada desde Fez a Merzouga que incluya el trayecto, paradas intermedias y noche en las dunas. Estas excursiones suelen durar 2 días y 1 noche, partiendo muy temprano el primer día y regresando al día siguiente al amanecer. Cuestan entre 100€ y 140€, con transporte, alojamiento y comidas incluidos. Si decides hacerlo por tu cuenta en coche, considera que el trayecto Fez–Merzouga puede tomar entre 7 y 9 horas directas, sin margen para muchas paradas. En ese caso, lo ideal es salir muy temprano, dormir en el desierto y volver al día siguiente, con una noche intermedia, antes de tu salida. y pasa la noche en las dunas.

Día 6: Amanecer en el desierto y regreso Después del amanecer y el desayuno en el campamento (la mayoría de los tours incluyen la noche en jaima, cena, desayuno y paseo en camello desde 25 a 50 €, dependiendo del confort del alojamiento), puedes contratar el regreso por tu cuenta si no llevas transporte privado o no contrataste tour al inicio. Muchos alojamientos ofrecen ayuda para coordinar un taxi compartido o una plaza en una van hasta Ouarzazate (desde 150-250 MAD por persona) o incluso hasta Marrakech (desde 300-400 MAD). También puedes combinar transporte local: taxi hasta Rissani o Erfoud, y desde allí buses a Marrakech. Esta opción lleva más tiempo pero es más económica. Si vas en vehículo propio, simplemente planifica bien las paradas para no hacer el trayecto completo del tirón. Una noche intermedia en ruta sigue siendo lo más recomendable. Si tu vuelo es al día siguiente, esta opción permite llegar con más tranquilidad.

Día 7: Salida desde Marrakech Últimos momentos del viaje. Si dormiste en Marrakech, puedes dar una breve vuelta por la medina, hacer las últimas compras o simplemente sentarte en una terraza antes de dirigirte al aeropuerto. Asegúrate de llegar con al menos 2 horas de antelación para vuelos internacionales.

Ruta de 10 días de viaje por Marruecos: tiempo para respirar

Día 1-2: Marrakech Igual que en el itinerario corto, pero con más tiempo para descubrir rincones menos transitados, tomar un café con vistas o visitar la medina con calma.

Día 3: Excursión desde Marrakech Puedes hacer una escapada a las cascadas de Ouzoud, el valle de Ourika o incluso dormir en un pequeño pueblo del Alto Atlas.

Día 4: Salida hacia el sur Desde Marrakech, conduce unas 4-5 horas hasta Ait Ben Haddou, pasando por el puerto de montaña Tizi n’Tichka (2.260 m), una de las carreteras más panorámicas de Marruecos. También puedes ir en excursión organizada (desde 30-40€). Ait Ben Haddou es Patrimonio de la Humanidad y un excelente lugar para dormir y pasear al atardecer.

Otra opción popular es reservar un tour organizado de 3 días y 2 noches desde Marrakech al desierto de Merzouga, que incluye paradas en Ait Ben Haddou, Ouarzazate y las gargantas del Todra. Estos tours cuestan entre 120€ y 180 € e incluyen transporte, guía, alojamiento y noche en jaima con cena y desayuno.

Día 5: Ruta hacia Merzouga. Desde Ait Ben Haddou, sigue por la Ruta de las Mil Kasbahs. Pasa por Ouarzazate y las gargantas del Todra, donde puedes parar a caminar. La ruta completa hasta Merzouga toma entre 6 y 8 horas dependiendo de las paradas. Muchos alojamientos ofrecen packs con paseo en camello y noche en jaima (desde 25-50 €, cena incluida).

También puedes hacer esta ruta como parte de un tour organizado de 3 días y 2 noches desde Marrakech al desierto, que incluye transporte, guía, alojamiento, paradas en los principales puntos de interés y noche en el desierto. Los precios suelen estar entre 120€ y 180€, dependiendo del nivel de confort y la agencia.

Día 6: Día completo en el desierto Pocas veces podrás pasar un día entero entre dunas. Aprovecha para desconectar, caminar por la arena, o compartir un té con quienes viven allí. Muchos tours incluyen la noche en jaima, paseo en camello, cena tradicional y desayuno por precios que oscilan entre los 25 € y los 50 €, dependiendo del tipo de campamento (básico o de lujo).

Día 7: Camino a Fez. La ruta Merzouga–Fez toma entre 8 y 9 horas en coche sin paradas, pero es recomendable salir temprano y detenerse en Rissani, Midelt o en el Valle del Ziz. Puedes hacerlo en un vehículo privado, en una excursión organizada o en un taxi compartido.

Día 8-9: Fez. Mismo esquema que en el itinerario de 7 días, pero con más tiempo para vivir la ciudad, sin obligaciones. Ideal para visitar talleres, sentarte a escribir o simplemente mirar.

Día 10: Salida. Dependiendo de tu aeropuerto, puedes salir desde Fez o regresar a Marrakech con una noche intermedia.

Consejos prácticos para tu viaje

  • Transporte: Puedes combinar trenes y buses con tramos alquilados. Recuerda que conducir en Marruecos requiere calma y atención.
  • Presupuesto: Un viaje de 7 días puede rondar los 300-500€, y uno de 10, unos 500-800€, ajustando alojamiento y traslados.
  • Ropa: Lleva ropa fresca pero respetuosa. En el desierto, las noches son frías.
  • Apps útiles: Maps.me para navegar sin conexión, y un conversor de moneda si llevas efectivo.
  • Conexiones: Desde aquí puedes saltar a los artículos específicos: