Madurai, India 90 días después

Lee el relato anterior en «

Desde Munnar tomamos  un pequeño bus a Theni que nos costó 170 rupias para ambos y desde allí un bus a Madurai por 84 rupias para ambos. Finalmente el 24 de Octubre de 2017 llegábamos a nuestra última ciudad del país a la espera del vuelo que nos llevaría a Colombo, Sri Lanka. Como dejamos Munnar antes de tiempo estuvimos casi una semana en la ciudad. Usamos ese tiempo para descubrir los alrededores del hotel sin prisa y sobre todo para trabajar y planear nuestro aterrizaje el el siguiente país de esta ruta.

Encontramos un alojamiento bien de precio en pleno centro en el Hotel Alavai donde por 500 rupias contábamos con una habitación grande (aunque no extremadamente bien cuidada) y con un internet envidiable, el hotel es de los peores en los que hemos estado así que si podéis encontrar otra cosa adelante. Nosotros decidimos quedarnos allí ya que aunque buscamos opciones el segundo día no encontramos nada muchísimo mejor y los precios solo se encarecían. Desde el hotel todo quedaba a pie, el templo de la ciudad, uno de los más famosos del país se transformo en nuestro descanso casi diario y en sus calles colindantes encontramos uno de los restaurantes que más nos gustarían de todo nuestro viaje por el país.

Si quieres encontrar alojamiento también puedes probar aquí, no todos los hoteles se pueden reservar online pero es una buena manera de ir con algo en las manos al menos por unas noches.

Meenakshi Temple

El templo, como su nombre indica, está dedicado a Meenakshi, una de las formas de Parvati y su consorte (Shiva). Es uno de los más antiguos y venerados de la literatura Tamil, así como uno de los más impresionantes a simple vista con sus 14 torres o gopurams que alcanzan los 45-50 metros de alto con decoraciones impresionantes en cada una de ellas.

El templo de Meenakshi cubre nada más y nada menos de 45 hectáreas y se encuentra en pleno centro e la ciudad lo que lo transforma en un centro cultural y religioso de vital importancia para la zona. Es además el lugar de peregrinación más importante de aquellos seguidores de Shiva, por lo que alberga una enorme cantidad de visitantes cada día que se pierden entre sus interminables pasillos y pequeñas capillas. Más de un millón de peregrinos pasan por la ciudad, especialmente durante el festival de Meenakshi (entre los meses de abril y mayo).

Tomar fotos en algunas zonas del templo está prohibido por lo que te pedimos que respetes la intimidad de los creyentes que se encuentran allí.

Dónde comer en Madurai

Si bien probamos varios restaurantes la realidad es que una vez encontramos uno que nos gustó no paramos de visitarlo y ese lugar fue Sree Sabarees. Una pequeña esquina repleta al completo a todas horas del día donde es posible tanto comer comidas importantes como simplemente hacer el café o un pequeño snack.

Como recomendación, en la parte exterior venden snacks y café que puedes tomarte allí parado o llevar contigo, el café apenas cuesta 25 rupias y es un espectáculo, de los mejores que henos probado en todo el país, así como en general todo lo que hacen.

Comimos en Sree Sabarees casi 4 días enteros, durante los desayunos se encuentra cerrado por lo que visitábamos pequeños restaurantes de la zona para un chapati con huevo o algo similar.  De media gastábamos entre ambos entre 300 y 500 rupias para las comidas fuertes.

India 90 días después

Al estar allí 7 días sin apenas movernos también aprovechamos para reflexionar sobre estos últimos 3 meses, estos casi 90 días que habían pasado de la noche a la luz sin apenas darnos cuenta. Nos acordamos como sufrimos aquellos primeros días desde el momento en el que cruzamos la frontera desde Pakistán y nos sentimos en un universo completamente distinto que no disfrutábamos del todo. Recordamos lo mal que nuestros estómagos lo pasaron hasta casi el final del primer mes y de lo poco que estábamos entendiendo por entonces esta locura llamada India.

India nos pudo, fue poderosa y dolorosa, nos pudo tanto que de hecho fue durante nuestro descanso en Goa que decidimos comprar billetes de vuelta para pasar navidad con nuestros seres más queridos. Echábamos de menos todo, el calor humano, la comida, el estomago estable, no tener que ir esquivando timos en cada esquina, el no acoso y el hecho de no tener que preguntarnos muchas cosas que no entendíamos (y que aún seguimos sin entender). India es dura y contradictoria.

La realidad es que incluso durante esos últimos 7 días nunca nos referimos a India como un país hermoso, pero comenzamos a hacer lista de aquellas cosas que nos cautivaron y nos hicieron reír, de los buenos ratos que comenzamos a vivir sobre todo una vez cruzada la frontera de la mitad del país y de como al final, contra todo pronostico, habíamos logrado quedarnos los 3 meses sin volvernos locos.

Hoy en día, escribiendo esto desde la distancia del tiempo y sabiendo lo mucho que me dolió y costo India, puedo decir que desde la perspectiva tiene un color distinto, soy capaz de ver algunas de sus maravillas y olvidarme de algunos de sus desastres así que, aunque aún no puedo decir que India me haya encantado, desde luego me ha sorprendido porque como India lo más probable es que no haya nada más en este mundo, con todo lo bueno y todo lo malo.

Casi 90 días después solo podíamos describir a India con una frase, el país de la contradicción constante, y realmente es lo más cercano a lo que vimos. India no nos pareció hermosa, no vamos a engañaros, pero cuenta con algunas locuras que solo India va a mostrarte y aunque sea solo por eso vale la pena darle un vistazo.

Recuerdo como en ese hotelito nos prometimos nunca más volver a India, aunque también reconocimos lo mucho que nos habría gustado haber visitado la zona de las siete hermanas que nos fue imposible por culpa de las lluvias. Hoy mientras escribo estas lineas soy capaz de distinguir entre los lugares del país a los que sin duda no volvería y aquellos que, sabiendo lo que sé, me siguen causando una curiosidad inmensa. India es enorme, verla como un solo color es erróneo así que no dejéis que las cosas se tiñan de un solo tinte.

Lamento la falta de fotos en este post, la verdad es que durante esos 7 días apenas sacamos la cámara. Fue todo un descanso.

Nos gusta ser transparentes, así que queremos que sepas que este artículo tiene enlaces de afiliados. Si compras o reservas mediante estos enlaces no será un gasto extra para ti y nos ayudarás a mantener este blog vivo.
Nunca recomendaremos un producto únicamente basado en sus comisiones
Sigue leyendo en »

Un poco de sur

Somos Valen y Jesper, almas de este blog y compañeros de viaje y de vida. Si quieres saber más sobre nosotros puedes hacerlo aquí

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.