A estas alturas ya sabrás que esto de auto emplearse o emprender no es todo rosas y arcoiris, es más, el camino está bastante lleno de espinas con las que seguramente vas a tener más de un encuentro no deseado (y de los que duelen) de ahí las 10 lecciones que aprendí en mi primer año como Freelance. Lo que también es cierto es que muy pocas personas (ojo, que las hay) se quitan los anillos y nos cuentan toda la verdad.

Yo no tengo vergüenza alguna y los que me conocen ya me conocen así, hoy les vengo a contar el lado oscuro de emprender.

¿Vida social?

A mi me gustaba tomarme mis copas los viernes (y los sábados)… ahora me dedico a mirar videos de TED, a hacer resúmenes de las listas de mis listas, a la contabilidad de los X portales que manejo, o a no se, aprender algo que de golpe pensé que sería una buena idea, como Motion Graphics, así porque sí.

Sacarme a tomar algo es casi más difícil que ganarse la lotería, solo unos pocos lo consiguen y los que lo consiguen saben que soy espontánea y que apareceré solo si quiero darme golpes contra la pared porque las cosas no funcionan, eso sí, si aparezco entonces soy de las que no me voy, porque ya que he invertido mi tiempo en salir pues lo hago bien. De lo contrario sigo en modo rata de laboratorio…

Mi vida social se ha reducido al “networking” de los eventos a los que he de ir por aquello de “conocer gente” y a poco más. Mis amigos me odian un poco la verdad.

Cuando viajo y me muevo no hay problema porque nadie se da cuenta y me organizo mejor la vida, pero cuando tengo mis periodos estáticos es cuando más puedo aprovechar las horas para trabajar así que me lo tomo en serio y desaparezco de la faz de la tierra sin dejar rastro.

Ponerme pantalones es “vestirme de lujo”

Ahora que llega el calor por esta zona del mundo he de decir que ponerme pantalones es símbolo de ocasión especial, casi al mismo nivel que ponerme calcetines.  En efecto, no vaya a creerse nadie que ando como una diosa por mi casa mientras trabajo, no, no es así, es más, los niveles de dejadez humanos a los que he llegado durante este año de aprendizaje han sido dignos de estudiar.

Tranquilos, el cerebro aún me hace click de vez en cuando, salgo a tomar el sol y a leerme un libro, los fines de semana ahora intento descansar de todo (lo digo mientras escribo esto un domingo a las 7 de la tarde… haha) bueno, de casi todo y me comporto como una persona relativamente normal.

Cuanto más grande sea “tu oficina” peor es el desastre

Ahora mismo trabajo desde uno de los salones del pisito de Berlín, entra luz, es un lugar adorable… de no ser porque esta lleno de mi mierda.  Os haría una foto pero voy a contradecir lo que he dicho en el primer punto, si que tengo algo de vergüenza y mejor la voy a conservar porque tampoco le voy a hacer un favor a nadie.

Eso sí, al igual que con el punto dos de vez en cuando el cerebro me hace click y me pongo con la tarea de dejarlo impoluto, igual dura dos o tres días pero me hace sentir mejor como persona. Es lo bueno de irse moviendo, cuando solo tienes tu mochila a cuestas no puedes crear mucho caos a tu alrededor.

Las necesidades básicas pierden el control

Algunos de los que siguen nuestro blog de viajes sabrán que aquí el chef es mi amigo (el que me soporta) y yo sinceramente para eso soy muy, muy, muy inútil. Cuando él anda por aquí no hay problema y cuando se va me ha llegado a dejar comida congelada en porciones para que tenga algo que comer y no caiga en el “tardo más en pensar que comer y en prepararlo, bah, mejor sigo con esto hasta que el hambre sea insoportable“. … Y la verdad es que me hace la vida más fácil.

Luego el comer puede ser dos cosas: Atracones de muerte en plan guardar energías para hibernar seguidos de “¿por qué me hago esto?” o no comer nada en 20 horas seguidos de “¿por qué me hago esto?” al final el resultado es el mismo así que qué más da…

Me he llegado a olvidar de mear (perdón por la vulgaridad) porque tengo que terminar un email, o un texto, o una web, o lo que sea. No miento, igual no sé controlar mi vida y estoy aquí hablando de la otra cara de emprender y simplemente es que soy un desastre como persona, vete tu a saber.

También me he despertado a las 5 de la mañana con los ojos como platos porque de golpe se me ha ocurrido la solución a mi problema o me he acordado que no envié aquel email tan importante que tenía que enviar ayer y con actitud estoica me levanto y me pongo a ello, luego igual a las 10 de la noche me caigo de sueño. No hay hora para dormir, no hay hora para estar despierta, todo puede pasar en cualquier momento.

No, no estoy flaca

Con esto del no comer algunos se pensarán que estoy en los huesos, tranquila madre, me sobra carne. La realidad es que cuando voy viajando siempre pierdo peso, es inevitable, nos movemos mucho. Pero nuevamente, con una vida estática o periodos como este la realidad es que tantas horas sentada en el mismo lugar acaban pasando factura. De vez en cuando me preocupo por mi y me planteo apuntarme a un gimnasio, luego se me pasa y me doy cuenta de que son solo etapas y pronto volveré a salir a la carretera 🙂

Si tu caso no es como el mío y solo eres freelance pero no has comenzado con la vida del movimiento, te recomiendo que no desistas con la ideal del gimnasio, tu salud, tu forma física y tu autoestima te lo agradecerá. Eso o búscate un deporte que te apasione, que siempre es mucho mejor que correr encima de una máquina.

La vacaciones no existen…

Y te lo dice una nómada digital, que la gente se piensa que andamos de vacaciones todo el día. Lo primero es que en periodos de ALTISIMA actividad y responsabilidad, como en el que me encuentro ahora, prefiero estar quieta, de lo contrario me sería imposible disfrutar viajando.

Todo esto viene del aprendizaje, de aquello de aprender a desconectar, también hay que aprender a ver cuando NO puedes desconectar porque es el momento de hacer las cosas y durante ese periodo de tiempo ni se te ocurra pensar en unas vacaciones porque van a ser amargas y dolorosas.

 Muchos de los bloggers de viaje u otra gente que vive de internet, entre ellos nosotros los nómadas digitales nos pasa constantemente, vas a creer que somos todos unos hippies porque viajamos a dedo pero la realidad es que lo primero que preguntamos al llegar a una estación de servicio o a un hostal es “¿Tienes wifi?” porque así es, prioridad de vida.  Verás sus fotos y pensaras que no, que ellos lo han podido hacer y eres tu la que tienes el problema (yo he pensado en ello) luego, por cosas de la vida, hablarás con alguno y te confesarán lo que te estoy diciendo aquí… El mundo volverá a tener sentido.

Los ataques de pánico, sí

No se vaya a creer todo el mundo que somos todos unos equilibrados mentales, tampoco. De vez en cuando tendrás momentos de esos en los que te preguntas si estás haciendo lo correcto, si eres suficientemente bueno, si puedes con todo esto o si deberías tirar la toalla.

Siempre habrá gente mejor que tú, siempre habrá gente peor que tú (pero en ese momento solo veras a los primeros), te copiaran, te joderán, les gustaras o no, te dejaran emails desagradables, tendrás clientes que son una mierda y proyectos que son una mierda y finalmente te sentirás la persona más improductiva del mundo cuando de hecho eres todo lo contrario. Pensarás en no volver a meterte jamas en algo como esto y aún así lo harás porque es lo que más te gusta y porque al final ha sido tu decisión.

Suelen ser cosas muy pasajeras, muy montaña rusa.

Un día serás la mierda más grande del universo y al día siguiente vas a comértelo entero (el universo, no la mierda, perdón por ser escatológica) así que no hay problema, tranquilo, respira, tomate un té, sal a que te de el aire y cuando tengas el cerebro mejor veras que ya fue.


 

Ya está, mi confesión de domingo queda en esto… espero no haber sido muy cruda y no haberle matado la fantasía a nadie, aún a pesar de todo no cambiaría nada de lo que hago ni dejaré de ponerle todo el amor del mundo a todos los proyectos que tengo entre las manos.

Y ahora que nos estamos sincerando ¿Es esto solo cosa mía? ¿Me he olvidado de algo?

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Valen

He llegado desde muy lejos con mis trucos, mis complejos, Una maleta llena de trastos y un cuaderno lleno de cuentos. Soy la mitad de este viaje.

12 Comentarios
  1. Estoy muy interesada es conocer mas del mundo de los nómadas digitales,me gustó que seas sincera,todas las cosas tienen su lado bueno y malo,yo soy freelance hace 3 años pero otros tipos de trabajos,quiero sumergirme en este mundo ,¿Que página, web o curso debería seguir para empezar a aprender?

    1. Buenas Sheila,
      Pues dependerá de lo que quieras aprender. Para ser nómada digital no necesita algo en particular, hay nómadas digitales que son profesores de yoga online o arquitectos por lo que lo más importante es que comiences a buscar un trabajo o un oficio que se pueda realizar de alguna manera desde otro lugar. O que comiences a buscar como podrías realizar tu oficio online.

      Saludos y suerte

  2. No fuiste cruel con tu post, es la verdad que necesitamos saber las personas que estamos empezando en este mundo de nomadas digitales, me gusto tu post. me encanto leerte de nuevo, saludos desde mexico

  3. Tal cual como lo vivimos muchos. Yo alucino conmigo mismo cuando no se ni que día es o cuando miro el reloj siendo las 16:15h pestañeo y son las 21:30h. No sabría decir si pasión, locura por el trabajo o que es lo que me pasa pero disfruto. A veces me cuesta un poco poner orden en lo que deberían ser rutinas normales como el deporte o socializar. Lo que sí logro es desconectar, solo necesito mi cámara y a recorrer el lugar.

    Por otro lado tengo una necesidad inagotable de superación en todo lo que hago que no se si acabará conmigo, no se me pasa con los años. Mi duda es si se trata de algo característico de los emprendedores, los nómadas digitales o es que los de Altafulla (mi pueblo natal) somos así ;).

    En fin, enhorabuena por un artículo genial.

  4. Me senti full identificado contigo en la parte que hablas de los ataques de panico, yo tambien un dia siento que me estoy comiendo el mundo y al dia siguiente me estoy cuestionando si estoy haciendo lo correcto y el porque hago lo que hago. Pero eventualmente retomo la cordura y algo me recuerda el porque elegi el proyecto en el que estoy trabajando. Me gusto mucho tu articulo 😉

  5. Naaa, que va, no estás sola, somos almas gemelas, si te mandara una foto de mi escritorio… o los audios con mi señora suplicando que le ponga órden a éste escritorio, que es gigante porque precisaba lugar, el otro normal era un caos, ésto es un apocalipsis.
    Me pasa igual, escribo post los domingos, o los martes a las 02.00 am, y toooooodo mi tiempo libre es ver tutoriales, o subir contenidos o como ahora que hace un par de meses ando quieto me pongo a editar videos o a ordenar fotos, lo cierto es que “la gente normal” ´´èsa pobre que vive de una rutina y horarios de oficina ahora debe estar en el club o en una piscina, Ah! yo tengo piscina en mi casa y nunca me meto, ayer me metí a las 00.30 pues hacía 38 grados pero a la tarde hacia 41 grados y no me metí porque si tengo aire acondicionado sobre la computadora… que mejor paraìso no? Wi FI y aire acondicionado, me falta una máquina dispenser de Coca Cola al lado del teclado y sería uno de ésos gordos de Wall-E porque para ése lado va todo. Para que me voy a ir de viajes SI TENGO INSTAGRAM que dicho sea de paso te saca 2 hs por dia de vida y UNO SE CONTROLA, creo que si sumamos cada vez que vemos una foto, una historia o subimos algo estamos en el horno. Ni hablar la relación con clientes, pero SI, toda mi familia cree que YO NO HAGO NADA, que no trabajo y encima hay vacas flacas, hace un par de años ganaba igual que mi señora o mi cuñado (Médicos) pero ahora bien menos por lo que para algunos ESTOY MUY LOCO en seguir con algo que no se puede dejar porque te vas de vacaciones y todo ES MATERIAL PARA EL BLOG o sea… NEVER VACATION
    Pero es así, los cuerdos siguen las huellas de los caminos que abrimos los locos
    Beso

  6. Me encanta leerte Valen, esta clase de posts me alegran, y me motivan. Sos como una clase de Roberto Bolaño(autor chileno) de la era Digital.

  7. ¿Sabés lo que me pasa a mí? La lucha constante con el tiempo libre. Porque antes, mi tiempo libre era mirand una pelicula, leyendo noticias, entrando al Facebook, enganchandome con todos los capítulos de Braking Bad o alguna serie estas de Netlfix.
    Y ahí está el dilema: Facebook es mi trabajo, la pantalla es en lo que ocupo mi tiempo laboral.
    Es una lucha y un mantener a raya la adicción a la pantalla (cosa que, por supuesto, fracaso día a día)

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