NUESTRA FILOSOFÍA DE VIAJE

Para que podáis usar toda la información que compartimos en este sitio de manera lógica, es importante que sepáis como viajamos y nuestra filosofía de viaje (y un poco de vida). Eso no significa que si no viajas o vives como nosotros no puedas usarlo ¡Para nada!, pero si que puedas hacerte una idea de lo que tu puedas necesitar de manera más acertada.

Esta página la preparamos ya que mucha gente nos pregunta en Instagram o por email ¿Cuántos días necesito para ir a XXX? ¿Cuánto dinero necesito para XXX?. La realidad es que nosotros no podemos darte una respuesta exacta a esas preguntas, lo máximo que podemos hacer es darte toda la información de la que disponemos con base a nuestra experiencia para que tú, con base a tus gustos, puedas encontrar la solución a tu manera.

Si nos sigues en nuestras stories de Instagram podrás ver un poco de todo esto ya que siempre dejamos datos de cada uno de estos apartados, viaje a viaje.

 

 

¿Cómo comenzamos a a viajar?

Desde que tengo uso de razón (yo, Valen) he querido viajar, ha estado en mi cabeza desde que tengo 5 años. Cuándo cumplí 16 tuve la suerte de irme de intercambio unas cuantas semanas a Suecia y Dinamarca (donde quedé aún más enamorada de esto) y a los 18 comencé a viajar sola o en pareja. No he viajado mucho con amigos para seros sinceros y es que no suele ser mi tipo de viaje. Me gusta hacer mis propios planes y adaptarme a mis horarios (y no los de los demás) y si bien eso es posible viajando con amigos, lamentablemente muchos no lo entienden y esperan que se trate de una excursión de grupo de secundaria y… yo no estoy para eso.

Desde que nos conocimos con Jesper comenzamos a viajar, al contrario de mi obsesión con el viaje, él nunca había viajado. La primera vez que tomó un avión fue para ir a Edimburgo (ciudad en la que nos conocimos), pero por suerte nos llevamos muy bien con eso y nuestro primer viaje juntos fue nuestra ruta por Sudamérica (vaya comienzo!). En general no nos presionamos y si uno no quiere hacer una cosa pues no la hace y el otro se va tan contento. Eso es muy importante para viajar con alguien, al menos para nosotros.

 

 

¿Cómo nos movemos?

Si bien comenzamos con un viaje largo, no le dedicamos el tiempo que nos habría gustado, descubrimos que lo nuestro era movernos más lento y comenzamos a aplicarlo siempre que hemos podido. Como viajamos lento, nos movemos lento y si bien nunca nos negamos un avión si tiene sentido, si podemos llegar de otra manera, lo hacemos.

No solemos tomar apenas taxis (normalmente si lo hacemos usamos uber o similares y lo hacemos porque llegamos de noche). Si viajamos en tren viajamos siempre en las clases económicas, normalmente usamos el bus en las ciudades (y entre ellas), y siempre solemos probar los transportes públicos locales, sean del tipo que sean. También nos gusta caminar, así que es muy probable que si hacemos una escapada a una ciudad especifica estemos dando vueltas a pie más que encima de un bus.

Obviamente esto está relacionado con viajar lento, pero es importante que entiendas que para viajar lento no necesitas irte 6 meses de viaje. Viajar lento significa relajarse y conocer un poco mejor un destino, en vez de irte de viaje 1 semana haciendo una ciudad al día, le dedicamos la semana entera a una ciudad y sus alrededores más cercanos. Viajar lento es posible para todos.

Nos interesan las historias, los idiomas y las vidas cotidianas y eso es imposible hacerlo en un día (o tres) por ciudad, o al menos muy complicado.

 

 

¿Donde dormimos?

La respuesta corta es: donde podamos. Si bien es cierto que en nuestro primer viaje hicimos de la vida de la carpa un constante (por lo cortos de dinero que ibamos), también es cierto que hoy en día poco la usamos por la dificultad de combinarlo con el trabajo durante el viaje. A nosotros nos encanta acampar y la naturaleza, hoy en día no dormiría una semana seguida en ella, pero sin duda la usaría mucho más de lo que la usamos.

Ya hablando de 4 paredes casi siempre solemos alojarnos en negocios locales, pequeñas guesthouses de pocas habitaciones. No solemos dormir en hostales por varios motivos que explicaremos en otro post, pero cuando lo hacemos solemos intentar tener una habitación privada o máximo de 4 personas. La realidad es que los hostales, aparte de en Europa, suelen ser mucho más caros que nuestras opciones comunes de alojamiento.

Algunas veces hemos dormido en hoteles mucho más lujosos, pero son pocas, normalmente porque nos invitan, tampoco vamos a mentirte. Si bien son lugares con muchísimo nivel y que estamos siempre encantados de compartir con vosotros, la realidad es que dudosamente serían nuestra primera elección a menos de que se traten de un lugar especial por otros motivos (natural, sostenible, etc). Nuevamente esto cambia según el continente ya que Europa no sigue las mismas reglas que otros continentes y el nivel de los alojamientos aquí aumenta en general.

Dale un vistazo a nuestra guía general de alojamiento para tus viajes en las que te mostramos y explicamos TODAS las opciones que hemos usado a lo largo de estos años, sus pros y sus contras.

 

 

 

Y en los destinos ¿Qué hacéis? ¿qué os gusta ver?

Nos chifla la naturaleza, los lugares cotidianos y las cosas raras. NO somos los que compramos la 48 museum card porque, como bien decíamos, al viajar un poco más lento, sinceramente no vamos a darnos la paliza de ir a 10 museos en 48 horas. Los museos nos gustan, atentos, pero no todos, dependerá de la temática y el lugar.

Algunas atracciones turísticas y puntos “must see” creemos que están sobrevaloradas, y si el costo de la entrada no está directamente relacionado con la ilusión o el interés que nos representa entrar al lugar, pues no lo hacemos, y oye, el mundo sigue girando. Algunas pocas veces nos hemos arrepentido, eso es cierto, pero la verdad es que han sido muy, muy pocas.

Nos gusta caminar por las callejuelas, alquilar una moto o ir en transporte público de aquí a allá. Nos gustan los shows improvisados al aire libre, las fechas culturales, las montañas (somos de los que nos pegamos caminatas majas majas), los pueblos pequeños, los ríos, las cascadas y los lugares menos accesibles.

 

 

¿Qué coméis?

De todo, así en sumario, sobre todo comida callejera. Sólo en India tuvimos que meterle freno a nuestro interés de probarlo todo y terminamos en muchos más restaurantes que de costumbre. El resto del tiempo vamos a food courts, a pequeños mercados de comida, a puestitos callejeros, a cafeterías locales… Creo que una vez en 7 años hemos ido a un “restaurante de lujo”, eso sí, hemos probado y nos hemos enamorado de muchos sabores y olores a lo largo de este hermoso recorrido.

Por otro lado, cuando estamos por más tiempo en un mismo sitio, por ejemplo, una semana con la misma base, solemos contar con cocina y Jesper hace de su magia la mayoría del tiempo. Lo más probable es que comamos fuera y cenemos en casa con cositas que compramos en el mercado o a los pescadores locales.

Lo genial es llevarte todos esos nuevos ingredientes e ideas contigo, hoy en día cuando estamos en Europa comemos cosas que hemos aprendido y conocido durante nuestros viajes y nos encantan.

 

 

¿Cuánto gastáis al día?

Ahora si, sabiendo TODOOO ESTO…

Durante nuestro primer viaje gastamos 10 dólares por persona y día, hoy, casi 6 años después y con bastante más dinero en el bolsillo esa cantidad no ha crecido exponencialmente. Nuestro último viaje de 16 meses en Asía lo hemos hecho con 15€ (17 dólares) por persona y día.

Suponemos que nos iremos haciendo mayorcitos y nos daremos menos tutes con el tiempo, o nos volveremos más sibaritas, o no, vete tú a saber, no tenemos ni idea. Pero de momento así seguimos.

Puedes darle un vistazo a nuestra página de información útil con descuentos y guías de todo tipo para emprender el viaje.