Visitar Marrakech, la ciudad roja

Soy una de esas personas que en cuanto llego a una ciudad sus primeras reacciones siempre vienen acompañadas de un color. Como en el caso de las primeras impresiones mis ciudades pocas veces cambian de color -aunque algunas veces sucede-  Parecerá algo estúpido pero sucede sin darme cuenta o sin pensarlo y me ayuda a categorizarla en un paquetito de sensaciones y sentimientos diversos con tan solo un color.

Marrakech fue roja, desde que llegué hasta que me fui, roja y llena de vida. Hacía calor y ya era septiembre. Desde que aterrizamos en el aeropuerto decidimos ir contra corriente. Es importante saber que hay un bus local que te lleva al centro por menos de medio dólar, también se puede caminar, son menos de 30 minutos andando y eso hicimos, el tiempo era bueno y no estábamos cansadas después de haber esperado más de 4 horas en el aeropuerto de Paris para partir así que salimos a la caminata y sin casi darnos cuenta llegamos a La Medina.

Después de mucho indagar en internet y de caminar probando suerte encontramos un hostel donde descansar con perfectas condiciones y un excelente precio pagamos 35 Dirhams por dormir en una habitación de 4, éramos dos y poco después llegaron dos mochileras japonesas. El lugar en concreto se llama Auberge Ayoub y contaba con Wifi y una terraza estupenda para poder pasar las tardes poco entretenidas. Al igual que en Sudamérica nunca reservamos nada, siempre nos aventuramos a entrar a los establecimientos y preguntar y así conseguimos los mejores precios.

En Marrakech tuvimos tiempo para caminar la ciudad de arriba abajo, nos dimos un par de vueltas fuera de La Medina, acabamos compartiendo un tajine con unos trabajadores de una carnicería cercana a la plaza Jemaa el Fnaa que terminó siendo una de las mejores comidas que tuvimos en el país.

La comida callejera es sin duda la mejor, probamos todo tipo de snacks y los tajines improvisados en la calle, justo delante del albergue había uno, son exquisitos, por tan solo 15 o 20 Dirhams se puede disfrutar de una comida completa. Muchas veces la compramos, la subimos a la terraza del albergue y disfrutamos del tajine con tranquilidad, hay miles de comedores improvisados en cajitas que sirven comida estupenda a un precio genial.

Mochileros Marrakesh

Caminar Marrakech puede ser un poco abrumador y es recomendable hacerlo con todos los sentidos, el color de las hierbas en el suelo inunda la ciudad al igual que el olor de la comida en pleno medio día. Lo más común será caminar mientras alguien grita ¡Yalla, Yalla! y lo ideal es identificar rápidamente de donde viene el sonido y apartarse cuando antes ya que lo más probable es que se trate de un caballo o una mula cargada corriendo a toda prisa por las callejuelas y como mujeres “Solas” es fácil llegar al punto de saturación.

En general las calles de La Medina que rodean la plaza principal son una trampa para turistas, los camareros intentarán llevarte a sus restaurantes casi tirándote de los brazos y todo es saber evitarlo con alegría.

La calle toma una vida totalmente distinta de noche donde se vuelve a llenar de gente de aquí para alla. La plaza principal de música de todo tipo, en vivo, en radios. Vendedores ambulantes, encantadores de serpientes y todo tipo de espectáculos -la mayoría poco recomendables- se dejan ver al caer el sol. Es interesante darse una vuelta sobre todo para sentir la diferencian entre la noche y el día.

Los mercados de Marrakech

Lo imperdible de Marrakech -y en general, de Marruecos- son los mercados infinitos que son laberintos. Para poder disfrutarlos como es debido lo mejor es prepararse psicológicamente para la “guerra” de los precios y los llamados. Como turista es poco fácil pasar desapercibido y será habitual escuchar ofertas de todo tipo, lo mejor es pararse a hablar con los vendedores un rato, incluso sin tener nada que ver con su tienda, muchos de ellos hablan español y chapurrean otros tantos idiomas, al final, como si nada te despides y no se darán ni cuenta y además habrás tenido una conversación de lo más interesante.

Las reglas del regateo son más importantes que nunca y la primera y más importante es:

No regatees por algo que no quieras comprar

Si no estás realmente interesado en llevarte aquello a casa no comiences a regatear o acabaras con malas caras y una mala experiencia en tu “intento ficticio de compra” ofrece un precio solo si estás dispuesto a comprarlo, evidentemente al precio que tu esperas o quizá un poco más. Normalmente los tenderos inflan los precios porque el regateo es algo más común que comer pero no te pases con las demandas, se consciente de lo que te cuenta a ti y lo que les cuesta a ellos y piensa en un precio justo.

Normalmente los tenderos se mostrarán casi ofendidos por cualquier precio haciéndose los duros, en realidad si no van a bajar el precio no lo harán, muchas veces llegarán a ofrecerte un mejor precio justo cuando te estás yendo, incluso el precio que pides, es por eso que si no vas a comprar el articulo y ellos han accedido a tus peticiones se sentirán ofendidos.

Los mercados son estupendos, hay de todo y de cualquier color, olor y sabor. Terminarás enamorándote de la mitad de las cosas que ves.

No tengas miedo a recorrer la ciudad y esconderte por sus callejones pero recuerda siempre una regla:  No dejes que nadie te arrastre donde quiere, no porque sea peligroso, sino porque suele ser una encerrona, te dicen que te llevan al mejor restaurante y y luego de cruzar la mitad de la ciudad a toda prisa acabaran pidiéndote dinero y te habrán llevado a un lugar aleatorio o a uno en el que cobran comisión. No es que no queden personas buenas, pero simplemente hay que saber que para ellos tu eres mercado, así que hay que distinguir entre las ofertas reales y las ficticias.

 Te dejamos con algunos tours en español por la ciudad:

¿Donde dormir en Marrakech?

Sinceramente creemos que la parte más interesante y más viva es sin duda La Medina por lo tanto los alojamientos en esta zona son recomendables si n embargo sus precios son también más elevados pero teniendo en cuenta el cambio de Dirhams a Euros o Dólares es un precio que sin duda se puede pagar por algo de comodidad.

Sí tu presupuesto es MUY Bajo ($)

Lo mejor es sin sin nada reservado (de hecho muchos de los albergues más baratos no tienen reserva por internet) y buscar la opción de dormir en terrazas. Incluso los hoteles o Riads de media categoría incluyen dentro de su oferta la dormida en terrazas. Esta opción nunca esta disponible de manera online. Podrás encontrar terrazas desde tan solo 30 MAD (3 dólares) por noche. Si se tiene un poquitín más de dinero se pueden encontrar habitaciones compartidas o incluso privadas por unos 50 MAD la noche

Si tu presupuesto es medio ($$)

Lo ideal es optar por hoteles de descuento algunos como Hotel Ali o el Hotel Riad Rahba son una opción a tener en cuenta. Estos hoteles no cuentan con grandes comodidades pero son una opción razonable si no quieres gastar todo tu presupuesto el lujosas Riads. Las noches en estos lugares pueden costar de 100 MAD a 500 MAD por persona (10 a 50 dólares aprox)

Si tu presupuesto es Alto ($$$)

En ese caso opta por las Riads, casas antiguos adaptadas como hoteles, algunas de ellas incluso con piscinas o saunas dentro. Son lugares especiales con un aire Marroquí muy particular. Para comenzar a hacerse una idea de lo que estos lugares pueden ofrecer puedes darle un vistazo a Dar Habiba, una Riad espectacular con una terraza de ensueño o la Riad Abaka con piscina interior. Estos alojamientos suben de los 500 MAD por persona y noche

¿Qué tal tu experiencia en la ciudad?

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1 Comentario
  1. ¡Muy interesante! Cierto es que el país ”vecino” ubicado al Norte de África se merece alguna que otra visita. Marruecos destaca por su gastronomía mientras que el punto más llamativo de la ciudad de Marrakech viene a ser su plaza central: Yamaa el Fna. Un sitio donde puedes encontrar cualquier cosa que te puedas imaginar y poder comprarla regateando el precio con los comerciantes.

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