Viajar no es para todos

Cuantas veces habré leído aquello que nos quieren meter en la cabeza últimamente, al igual que lo hicieron anteriormente con eso de “para ser feliz necesitas hijos” o “para ser feliz necesitas un buen trabajo”, ahora resulta que el trending topic, el no va más es: “Para ser feliz tienes que viajar”

Y es que no se en que maldito mundo resulta que todos necesitamos lo mismo para ser felices y vamos y nos lo creemos como lerdos, y mientras nos quejamos de lo que nos imponen (aquello de casarnos antes de los 30, de haber hecho una gran carrera) salimos mochila al hombro y nos encontramos que estamos haciendo justo lo mismo, venderle a otros algo que nunca han querido como la solución a todos sus males, que acto de tan poca responsabilidad, ¿Por qué la gente no piensa dos veces antes de escribir tonterías? Y mientras lo leo pienso “Que cagada, yo me equivoque y ellos también”. Nunca nadie va a ser feliz porque resulta que siempre nos falta “solo” algo, algo que casualmente no es lo que escogimos.

Y aquí estoy hoy, a 50 Km de Afganistán, en un pueblo en el medio de la nada, después de dos días de dormir 3 horas, encerrada en una habitación con escolta policial (que no es que haga falta, pero como los buenos europeos mejor tenernos a salvo) preguntándome quien mierda se habrá comido ese cuento, o a quién le iba a vender yo que esto es lo que necesita para ser feliz y preguntándome también porque no estoy sentada en un hotel 5 estrellas en las vacaciones de mi estupendo trabajo, aquel que decidí no dejar y mejorar el salario, con mi mojito en la mano pensando en las maravillas que voy a poder hacer en la decoración de casa, o vete tú a saber en que, pero desde luego no en las 14 horas de viaje sentada en pickups que nos esperan mañana a las a las 7 de la mañana bajo un sol de 38 grados.

Igual las vacaciones hacen feliz a alguien y soy yo la que resulta que me fui a la mierda y se me fue de las manos y decidí venirme al culo del mundo a ver que se me había perdido, ah no, espera, otra vez, que viajar no es estar de “Holidays” y me pregunto si entonces es que lo entendí mal, y me pierdo y me encuentro, y me vuelvo a perder, y de paso me encuentro con muchos otros por el camino, respiro, me tranquilizo.

Comencé con un post en Facebook, en mi mañana contradictoria, esa en la que no se a quién carajo le recomendaría viajar después de verme las ojeras, de no haber comido en dos días (tranquilos, no es que no nos den de comer, es que logísticamente no hemos podido) y de estar sentada 6 horas enviando emails a mil lados antes de que nos corten la electricidad.

Repaso Instagram, playas preciosas, bebidas en cocos… Entonces me pregunto ¿Qué pasó? ¿Me llevé lo peor de los dos lados? ¿Me comí ambas historias a la mitad y al final no se que mierda me falta para ser feliz porque no hay ningún artículo aún para los insensatos como yo? Y vuelvo a leer el título del post “todo lo que necesitas para ser feliz es viajar” y me rio por no llorar y pienso en todo lo que he dejado atrás y en ese pequeño pánico de hace dos días por el “Y si pasa algo” en el que sólo pensaba en llamar a casa y decir a mi madre que la quiero y “todo lo que necesitaba para ser feliz” era un abrazo.

Entonces suben los chicos del hotel, a preguntarnos si nos aburrimos, nos invitan a bajar y a charlar con ellos. Nos reímos un rato, respiro y se me pasa un poco, las noches van bien, no son problema, las ojeras las tengo porque las he querido y no, no soy feliz, no soy feliz el 100% del tiempo porque resulta que es imposible, que da igual lo que hayas elegido siempre habrá algún idiota diciéndote que tendrías que haber hecho alguna otra cosa, siempre habrá momentos en los que odies el camino recorrido y nunca habrá nada seguro, igual se te pasa, o igual no y entonces giras y te vas para otro lado, yo que sé. La cuestión es que ser feliz no es una puta meta, y pido perdón por la palabra, es un camino.

Viajar no es para todos, y en días como hoy pienso que incluso no es ni para mi… Así que mira lo que te digo.

Valen

He llegado desde muy lejos con mis trucos, mis complejos,
Una maleta llena de trastos y un cuaderno lleno de cuentos.
Soy la mitad de este viaje.

11 Comentarios
  1. 🙂

    100% de acuerdo. Estoy en la misma, pero no llegué a tu extremo porque tuve miedo y decidí recalcular antes de tirarme a la pileta. Sí, siempre vamos a querer lo que no tenemos. Sobre todo si donde estamos la situación es demasiado estresante, horrible, aburrida, fuera de onda, o lo que sea. Y lo único que queremos es escapar (ahí aparece la idea del viaje, como si viajar fuera sólo salir por la puerta y todo se solucionara mágicamente).

    Pero bueno, algunos “elementos” que me ayudaron a reconciliarme con esto:
    – Viajar no es escapar. Si se quiere viajar por escaparse, no sirve, porque si no solucionamos lo que sea de lo que nos escapamos, eso nos va a alcanzar donde sea que vayamos, tarde o temprano. Así que: a enfrentar lo que sea que esté pasando, dejar los asuntos en orden y ahí sí, revisar si todavía queremos viajar o era sólo un impulso.
    – querer lo que no tenemos se llama “Deseo”, y el deseo es lo que nos mueve y nos hace “avanzar”. Así que bienvenido, aunque nos meta en líos 🙂
    – los NO también nos van guiando. Si tenés una inquietud con viajar, o con otra cosa, hay que ir a por ello. A lo mejor luego resulta que NO era por ahí, pero esa inquietud seguirá ahí hasta que la sigas, y no sabés con certeza que NO es por ahí hasta que ESTÁS AHÍ. Viajar no es para todos pero muchos lo descubrirán recién cuando ya lo hayan probado.
    – Viajar ayuda también a conocerse, a saber cómo sos cuando estás sola y cómo sos cuando estás con gente, qué querés, qué estás dispuesto a tolerar y qué no. A lo mejor el problema no es con viajar en general, sino con algunas formas de viaje. “Viajar” se vuelve un término super amplio y ambiguo, y conviene ir probando para saber exáctamente qué forma de viaje “te va como un guante”.

    Un abrazo empático y compañero!

    1. Completamente de acuerdo,
      Nosotros queriamos salir de viaje hace más de un año, pero muchas cosas necesitaban de nuestra atención, sabíamos que no podíamos irnos y escaparnos como si luego se fuese a solucionar todo con una varita mágica, primero hay que arreglar las cosas y luego si eso irse.
      Igual nada te va como un guante, nada es perfecto, nada te va a gustar siempre, así es la vida, no hay problema.

      Saludos 🙂

  2. Hola Valen.
    Porque te entiendo al 100% comento este post. Seguramente tampoco ha faltado en tu vida el que te dice: “estás de viaje y te estás quejando, qué desagradecida” o “si esto no te hace feliz entonces ¿qué carajos quieres?”…
    Yo creo que son instantes de la vida. Donde estés sigues siendo tu en el mismo mundo. La felicidad, la amargaura, la tristeza, la alegría extrema, todo está dentro de ti, lo que hacen los viajes es darte una nueva perspectiva para afrontar el mundo, no son un pase mágico a la felicidad.
    Me alegra leer esto porque te atreves a escribir acerca de la mierda de un viaje también, es refrescante tu sinceridad.
    Y la verdad creo que si estás hecha para viajar, porque tienes las fortaleza para afrontar estos malos ratos, para crecer con cada paso y además, para transmitirlo sin vergüenza.

    Suerte en tu camino.

    1. Hola Nati!

      Seguro que sí, seguro que todos pasamos por esto, un día o dos o una semana… Cada uno a su ritmo. Pero si es bueno que hablemos de ello, que no todo es perfecto, ni nadie encontró la formula secreta, solo hacemos lo que creemos que nos hace felices y mira tú, algunas veces no funciona porque es imposible que funcione siempre. Así de simple.
      Sin vergüenza, no hay que tenerla 😀

  3. No siempre la vida es fácil, cuando tenemos algunas cosas deseamos otras y querer vivir al máximo disfrutar la juventud y la salud es razonable y, jamás cuando somos jóvenes aceptamos sugerecias qué, nos dan los que tienen esperiencia , queremos comernos el Mundo y eso está bien, es mejor vivir al máximo que, quedarnos inversos y no hacer lo que nosotros pensamos que es lo mejor para nuestras vidas. En mi juventud me hubiese gustado hacer lo que tú estás haciendo pero eran otras épocas y otras circunstancias, vive por tu abuela lo que ella no pudo vivir y estoy segura que, el Mundo te queda pequeño, sigue adelante y Dios te proteja.

  4. Animo, esas catarsis pasan en muchos aspectos de la vida y esta bien hacerlas, lo importante es que aunque a veces lo dudes, estas haciendo lo que te sale del corazon!!!

  5. Muy bueno me senti muy identificada gracias no estoy tan loca entonces jajaja y si no hay una manera para ser 100% feliz todo el tiempo y no hay recetas para la vida porq somos todos unicos. Gracias porl escrito y buenas rutas que en la montaña rusa de la visa siempre hay subidas y bajadas

    1. Gracias Nahir,
      Se que somos muchos los que estamos en lo mismo porque así es, la vida misma, nada es un paraiso. El problema es que no lo decimos más a menudo, que las redes sociales solo están llenas de los momentos bonitos y no de los no tan bonitos.. Así que nada, lo mismo, una abrazo en la distancia, que la balanza siempre te lleve para el lado más adecuado 🙂

  6. Lo importante no es ser feliz, lo importante es intentarlo. La felicidad no es un estado de ánimo.

    Los que no habéis llevado en el corazón el túmulo
    de un Dios,
    ni en las manos la sangre de un homicidio,
    los que no comprendéis el horror de la conciencia
    ante el universo,
    los que no sentís el gusano de una cobardía
    que os roe sin cesar las raíces del ser,
    los que no merecéis ni un honor supremo,
    ni una suprema ignominia.

    Los que gozáis las cosas sin ímpetus ni vuelcos,
    sin radiaciones íntimas, igual y cotidianamente fáciles,
    los que no devanáis la ilusión del espacio y el tiempo,
    y pensáis que la vida es esto que miramos,
    y una ley, un amor, un ósculo y un niño.

    Los que tomáis el trigo del surco rencoroso
    y lo coméis con manos limpias y modos apacibles,
    los que decís “Está amaneciendo”
    y no lloráis el milagro del lirio del alba.

    Los que no habéis logrado siquiera ser mendigos,
    hacer el pan y el lecho con vuestras propias manos
    en los tugurios del abandono y la miseria,
    y en la mendicidad mirar los días
    en una tortura sin pensamientos.

    Los que no habéis gemido de horror y de pavor,
    como entre duras barras,
    en los abrazos férreos de una pasión inicua,
    mientras se quema el alma en fulgor iracundo,
    muda, lúgubre,
    vaso de oprobio y lámpara de sacrificio universal:

    Vosotros no podéis comprender el sentido doloroso
    de esta palabra: ¡UN HOMBRE!

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