Teufelsberg, La montaña del diablo

Berlín y sus alrededores está lleno de cosa curiosas, una ciudad que nunca te acabas si no quieres hacerlo. Como muestra puedes darle un ojo al parque de atracciones abandonado o al pueblo sovietico abandonado.

Pero sigamos a lo que vamos: Teufelsberg es una montaña de aproximadamente 120 metros de altura hecha por el hombre, no se trata de una colina natural, esas no abundan por estos lados. Teufelsberg está hecha de escombros, aún más interesante, de escombros de la guerra. Como os podréis imaginar después de la segunda guerra mundial la cantidad de edificaciones que quedaron destruidas fue importante y a algún lado había de ir a parar todo ese montón de piedra demolida, pues bien, a los alemanes del oeste, que además tenían problemas con los del esté y no disponían de demasiados recursos por el bloqueo económico, se les ocurrió la genial idea y unos 20 años después de finalizar la guerra se movieron más de 75,000,000 m3 de escombros a lo que se conoce hoy como Teufelsberg.

Atención, las colinas hechas de escombros son comunes en Europa (por el mismo motivo), pero esta es diferente en un detalle. Bajo esos escombros se enterró un complejo militar Nazi aún sin terminar (les fue imposible demolerlo con explosivos así que decidieron poner más piedra encima).

El sitio dejó de ser un vertedero de escombros en 1972 momento en el que si inició un proyecto para hacer de la colina una zona verde.

Para continuar con el interés que despierta esta colina hemos de seguir revisando su historia. Ya durante la guerra fría los estados unidos y su agencia de inteligencia NSA construyeron una de las mayores estaciones de escucha en la cima de Teufelsberg. En julio de 1961 se iniciaron operaciones de escucha desde la colina pero no fue hasta 1963 el año el el que se construyó una estación permanente que permaneció en funcionamiento hasta la caída del muro de Berlín. La estación fue entonces cerrada y el equipo removido, sin embargo, lo que queda de las instalaciones, incluidas las cúpulas, aún existen.

Si historia sin embargo no termina ahí, en la década de los 90’s con la creciente economía del país, un grupo de inversores compró la colina con la intención de construir hoteles y apartamentos y conservar las instalaciones como un museo del espionaje, sin embargo el proyecto se aborto a inicios del año 2000 y desde entonces el sitio ha caído en el abandono, sus muros se han llenado de grafittis elaborados y se ha convertido en uno de los lugares más particulares de la ciudad.

Antes era posible simplemente cruzar las rejas para entrar, ahora se cobra una entrada de 8€ para poder caminar por la zona y subir a las cúpulas, pero aún así vale la pena visitarlo. Teufelsberg, especialmente las cúpulas, son el punto más alto de la ciudad así que además de su particularidad ofrecen unas vistas estupendas de la capital alemana.

Cómo llegar a Teufelsberg

Tomar el metro hasta la estación de Sbahn
Heerstraße, desde allí se toma una vía que se convierte en un sendero, de unos 2 Km de longitud.
Unos 30 minutos después estarás en la cima.

La colina está abierta de las 10 de la mañana hasta una hora antes del atardecer. La entrada es 8€ por persona y se paga no sabes muy bien porque. Si quieres intentar ir por tu cuenta dentro del lugar creemos que es complicado ya que la última vez que fuimos las rejas habían sido reparadas y había gente dentro de la zona (suponemos que los mismos que han montado el negocio)

En todo caso es sin duda una atracción diferente que visitar en Berlín.

Un poco de sur

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