¿Qué visitar en Argentina? 10 pueblos de Argentina que no te puedes perder

Siguiendo la estela de los 10 (+1) pueblos que no te puedes perder de Colombia continuamos con nuestros destinos remotos, quizá poco conocidos pero con mucho, mucho encanto.

Esta vez es el turno de Argentina y volvemos a contar con la ayuda de estupendos bloggers de viaje que han pasado y se han enamorado de cada uno de los lugares que aquí nos dejan.

Dale un vistazo a nuestra guía para mochileros en argentina si estás pensando en emprender un viaje de bajo costo por el país o dale un vistazo a 6 cosas curiosas que no sabías sobre Argentina si buscas más información sobre este hermoso lugar del mundo.

Candelaria

Samanta y Ariel de En Donde Sea

Candelaria, es un pequeño pueblo de la provincia de Misiones a orillas del Río Paraná. En nuestro viaje por el nordeste Argentino, sentimos la necesidad de encontrar un pueblo pacífico y poco poblado y ¡voilà!, Candelaria apareció a nuestro paso a pocos quilómetros de Posadas.

Este pequeño pueblo tiene la fortuna de ser poco transitado por el turismo y atesora todavía la belleza de la cotidianidad. Después de buscar el camping municipal sin éxito, decidimos colocar nuestra tienda a la orilla del río, dónde no había más que un pequeño bar y unos baños públicos. Parecía que el destino hubiese conspirado a nuestro favor para dejarnos un pedacito de paraíso a nuestros pies. Además de los maravillosos días que pasamos, Candelaria nos dio el último empujón hacia el primer autoestop, algo que sin duda ha marcado nuestra experiencia viajera para siempre.

Pueblos de Argentina - Candelaria

Guaminí

Guaminí es de esos lugares que se te guardan en el corazón. A solo 500 kilómetros al sur de la Ciudad de Buenos Aires, la vida cambia completamente. Su esencia es su gente y el orgullo que llevan por ser parte de ese “pueblito lindo” – como ellos mismos lo llaman -, que te hacen entender que podemos ir y venir a cualquier lado, pero que las raíces siempre son más fuertes. Las tardes de mates en la vereda, la tranquilidad de caminar por la calle a cualquier hora o de dejar la puerta de tu casa abierta, ese saludo sincero de gente desconocida a cada paso que vas, los días del clásico del fútbol del pueblo, los asados multitudinarios y los atardeceres de película en su Laguna Alsina, son parte de su personalidad despreocupada y amistosa. Guaminí, definitivamente, está dentro de mi corazón.

Pueblos de Argentina - Guaminí

Guatraché

Mariano y Mariel de El Gran Viaje

En la provincia de La Pampa, Argentina, se encuentra una comunidad menonita (también conocidos como “amish”) que pudimos visitar con Mariel, mi novia. Ellos viven más específicamente en Estancia Remecó (Guatraché), a más de 30 kms. de la ciudad más cercana. Su colonia tiene unas 10.000 hectáreas donde viven unos 3000 menonitas; ningún no-menonita puede vivir en toda esa extensión.

Los menonitas son pacifistas, cristianos “anabaptistas”, ya que no creen en el bautismo al poco tiempo del nacimiento de una persona, cuando el individuo no tiene consciencia de que está siendo bautizado y lo que eso implica. La autoridad en la colonia la ejercen los pastores y ministros, quienes no les permiten el acceso a la información a través de radio, televisión, celulares y, menos aún, internet. Además, en la colonia no hay vehículos a motor, ya que no pueden manejar vehículos que superen la velocidad de un caballo; irónicamente, si pueden ser llevados por este tipo de vehículos (mientras no lo manejen), luego eventualmente viajan en taxi a la ciudad por algún control médico o viajan a visitar familiares a otras colonias, que están por todo Sudamérica. La familia con la que nos quedamos tiene parientes en Santiago del Estero – también Argentina – y en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia y los visitan en bus o avión, vehículos que superan ampliamente la velocidad de un caballo, como se pueden imaginar.

Pueblos de Argentina - Guatraché

Llegar a la colonia no es fácil: hay que contar con vehículo propio – o ajeno, si hacen dedo como nosotros – y no cualquier vehículo, porque los caminos son de tierra y ripio, tipo serrucho, asesinos de trenes delanteros y amortiguadores. Así, después de varios kms. de “coctelera” sí se puede llegar al lugar y transportarse al siglo XIX: vehículos tirados por caballos, personas vestidas de manera muy modesta con ropa confeccionada por ellos mismos, lácteos producidos y consumidos internamente y nada de electricidad, salvo por alguna que otra familia acaudalada que puede costear un grupo electrógeno.

A diferencia de lo que se suele pensar de los menonitas, en Guatraché nos encontramos con personas reservadas, pero muy abiertas y hospitalarias. Ellos nos contaron de sus creencias y costumbres, se mostraron interesados por nosotros y nuestro viaje y pudimos acampar en el patio de la casa de una familia local, lo cual es un privilegio ya que en la colonia no hay ninguna opción de alojamiento para los que no son menonitas.

La historia completa de nuestra visita a Estancia Remecó, la encuentran acá.

Trevelin

Trevelin es un pueblo que se encuentra en el noroeste de la provincia de Chubut, a 23 kilómetros de la ciudad turística de Esquel. Su nombre es de origen galés y significa “Pueblo del Molino”, homenajeando al primer molino de harina de la zona.

La ruta hasta este pueblo es hermosa por donde la mires. Un valle verde con la cordillera de fondo. Un dato a tener en cuenta, en octubre, los campos al costado de la ruta se visten con un sinfín de tulipanes florecidos de todos los colores.

Pueblos de Argentina - Trevelín

Es un pueblo conocido por sus casas de tés galés y sus tortas, la más conocida, la torta negra galesa. A nosotros nos llamó la atención la forma en que está construido. No tiene el clásico estilo de una cuadrado central donde está la plaza y, alrededor, los edificios más importantes. En Trevelin, la plaza es hexagonal.

A 15 kilómetros y luego de recorrer un camino de ripio con arbustos de rosa mosqueta por todos lados, se llega a la entrada del Área Natural Protegida “Cascadas Nant y Fall

El arroyo Nant y Fall nace en el lado Rosario y desemboca en el Río Futaleufu y, en su recorrido, forma 7 saltos. Tres de ellos, conocidos como la Petiza, las Mellizas, la Larga (de más 60mts de altura), se encuentran dentro de la Reserva y se pueden observar desde diferentes balcones naturales.

Otro imperdible, y que muy pocos conocen y visitan, es la zona sur del Parque Nacional Los Alerces: el Complejo Hidroeléctrico Futaleufu. Un paseo que con paisajes increíbles.

Iruya

Llegamos a Iruya sin muchas referencias previas, en uno de esos buses destartalados del norte argentino. Ya estaba casi anocheciendo así que fuimos al primer hotel que nos cruzamos.  Se notaba que no muchos tenían ganas de hacerse esos kilómetros que lo separan de Tilcara, y los “hostels” eran cuartos improvisados en las casas de los mismos habitantes del pueblo.

El  techo del hostel era bajo, y las puertas angostas. Daban la impresión de imponer una restricción física a  nosotros, “los invasores” .

Pueblos de Argentina - Iruya

Al día siguiente pudimos admirar donde estábamos. Iruya es pequeña. Pero más pequeña la hacen parecer las montañas que la rodean.  Las callecitas son desordenadas, seguramente poco planeadas y hacen que uno crea estar en un laberinto.  Aún existen casas de adobe, tierra y paja. Y el centro social es la canchita de futbol donde los chicos juegan, las parejitas se sientan a charlar y los amigos a tomarse una cerveza.

En Iruya no viví aventuras adrenalinicas, ni nada de eso que uno relata en posts y dan la impresión de que viajar es un estado de excitación constante.  Lo que hizo especial a este pueblito para mí fue ese embudo de silencio en el caíamos a medida que terminaba el día. O como los comercios se limitaban a mesitas afuera de las casas. O ver el sol caer detrás de las montañas. A veces no hace falta nada más.

Famatina

Gonzalo de Espíritu Viajero

Famatina es un pueblito del que no se sabe mucho, que no está difundido al turismo como sí lo están muchos otros pueblos del noroeste argentino, pero que es bello por fuera y por dentro…  Por fuera, porque está rodeado de las sierras más altas del país, donde nacen arroyos y se esconden glaciares subsuperficiales, y donde la naturaleza se manifiesta en colores que van del verde al rojo, pasando por todas las gamas intermedias. Por dentro, porque la paz y la prolijidad de sus calles hacen el complemento perfecto a la hospitalidad de su gente -las personas más amables y hospitalarias que conocí de viaje por mi país-.

Pueblos de Argentina - Famatima

Famatina es un pueblo orgulloso de sus riquezas naturales, y decidido a protegerlas de las empresas mineras con intenciones de explotar el oro de sus sierras. Es un pequeño pueblo devoto y colorido, que está contento de recibir viajeros y enseñarles su belleza.

Es cierto que no hace falta una semana para recorrer el pueblo y sus sierras; es cierto que no hay tanto para hacer como en otros lugares del norte argentino; pero Famatina se gana un lugar en tu corazón no porque haya mucho para ver, sino porque hay mucho para sentir.

Para leer más sobre su experiencia puedes hacerlo aquí

General San Martín

Estábamos tomando mate en Bahía Blanca, bien al sur de la provincia de Buenos Aires y surgió la propuesta: “¿y si nos vamos unos días a la casa de la abuela?”. Elsa vive en General San Martín, provincia de La Pampa. Cargamos el termo, algo de ropa y nos subimos al auto. En menos de dos horas estábamos a los abrazos, sorprendiéndola con nuestra presencia.

Luego de un gran asado, de esos “bien de pueblo”, al estilo argentino (con pancito y chimichurri), nos fuimos a recorrer sus callecitas. General San Martín parece salido de un libro de historia. Pequeño, no más de 2500 habitantes, donde todos saben sus nombres y se saludan afectivamente en cada esquina. Una escuela, un banco, una plaza. Casas bajas, si digo que vimos algún edificio de más de tres plantas estaría mintiendo. Aire puro, renovador. San Martín es famosa por ser la sede de “La Fiesta Provincial de la Sal”, todos los años, religiosamente, en febrero.

 

¿Qué decir de sus atardeceres?. Tan rosas, tan hermosos, cómo nunca antes había visto.

Yavi

Juan Manuel de Rumbeando por ahí

Yavi, el olvidado del altiplano argentino

Cuando llegué a Yavi por primera vez sentí que el tiempo no transcurrió en el pueblo. Detenido en el Altiplano, Yavi aguarda por aquellos que se aventuran hasta él!

Sus casas de adobe con techos de paja y calles de tierra es la postal que impera ante nuestros ojos cuando arribamos desde la ciudad de La Quiaca (Jujuy).

Se me ocurre que la cercanía (15Km transitando por la Ruta Provincial N°5) y que aquella ciudad sea paso obligado hacia Bolivia, es lo que ayuda a que este pueblo de principio del siglo XV se “mantenga” como un testigo mudo del paso de los primeros conquistadores y quienes los siguieron uniendo Buenos Aires con Lima, porque por aquí pasaba el “Camino Real” durante la época de los virreinatos.

Un día entero basta para recorrer el pueblo y disfrutar su geografía!

Ineludible resultan la iglesia de San Francisco de Asís construida hacia el 1690, hoy uno de los Monumentos Históricos Nacionales argentinos y la Casa del Marqués, edificios ubicados uno frente al otro sobre la Av. Marqués Campero.

Los amantes de los petroglifos y el “arte rupestre” pueden recorrer el Cerro Siete Hermanos, llegar a la “Laguna Colorada”. En toda la zona aparecen petroglifos con figuras humanas, llamas y espirales.

La provincia argentina de Jujuy tiene mil maravillas para conocer, para recorrer y este pequeño pueblo con sus poco más de 200 habitantes los espera!
Les aseguro que no se arrepentirán si desvían algunos kilómetros su camino!!!

EL Bolsón

Ivan de Apeadero

Para mi El Bolsón fue un gran descubrimiento. Fuimos atraídos por el reconocido Bosque Tallado que habíamos visto en algunas revistas de viajes, pero más allá del propio bosque, nos enamoró el pueblo y su entorno. Mucha gente se acerca a El Bolsón y se limita a subir en un 4×4 al Bosque Tallado, pero nosotros hicimos noche y subimos andando hasta el lugar dónde están las tallas y fuimos más allá y descubrimos un paisaje similar al que nos habías enamorado mucho tiempo antes en algunos lugares de los Alpes.

En El Bolsón disfrutamos de su naturaleza casi intacta, de encontrarnos casi a solas en un lugar tan mágico como el Bosque Tallado, de su ambiente alternativo -un poco hippie- y, sobretodo, de encontrarnos con la auténtica Patagonia andina.

Tengo la teoría de que a los lugares dónde va mucha gente es porque, en el fondo, tienen algo de especial. Y creo que lo que encontramos en El Bolsón y lo hizo diferente fue lo que hizo a los turistas acudir en masa a San Carlos de Bariloche. Definitivamente creo que en El Bolsón encuentras la esencia de lo que algún día debió ser Bariloche y que ahora se tambalea debido a la presión turística.

Calilegua

Valen y Jesper de Un poco de sur 

Calilegua es un lugar lleno de encanto, el pueblo como tal no son más de 10 calles, su gente super amable, la plazoleta típica de los pueblos con su iglesia no puede faltar y este no iba a ser el caso. El sol calienta y como en todos los pueblitos que hay por la zona rural argentina nos conquistó sin tener que hacer mucho esfuerzo.

A diferencia de lo que caracteriza a la provincia de Jujuy, ese color naranja, el aire pesado de la montaña seca…. Calilegua es verde, verde y más verde. De hecho su principal atractivo es el Parque nacional Calilegua que además de ser de entrada gratuita es fabuloso 🙂 (esa manchota verde que ven en el mapa).

Recorrer el parque vale la pena y puede hacerse en un día, si lo que les gustan son las caminatas aquí tienen más que de sobras, incluso pueden cruzarlo con el carro si tienen poco tiempo y hacer una pequeña caminata de un par de horas y volver, desde luego vale la pena.

Le tenemos especial cariño a Calilegua porque fue el lugar de despedida de este gigante que es Argentina y al que sin duda volveremos.

¿Algún otro pueblo de Argentina que nos hayamos olvidado y creas que debe pertenecer a esta lista? ¡Anímate a dejarlo en los comentarios!

Un poco de sur

Somos Valen y Jesper, almas de este blog y compañeros de viaje y de vida. Si quieres saber más sobre nosotros puedes hacerlo aquí

16 Comentarios
  1. Sin dudas, un paraíso que no te podés perder son los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes (argentina). Es el segundo humedal más grande del mundo, un área protegida de casi 1 millón y medio de hectáreas. Fauna amansada, avistaje de ciervos, yacarés, carpinchos, cientos de aves y la tranquilidad y la paz del pueblo. Con campings super accesibles, entradas gratuitas, paseos en lancha. Hay muchos pueblos ligados al estero, pero recomendo las entradas por los pueblos de Colonia Carlos Pellegrini y San Miguel.

  2. Puerto Pirámides en la Península Valdés, Chubut. En temporada de ballenas es un sueño. No sólo las ves desde la orilla, las vas a escuchar todas las noches.
    Buenísima la página Valen, la acabo de descubrir.

  3. La Carolina en San Luis, es un pueblito encantador. Conserva sus callecitas de piedra y sus contrucciones de hace muchos años, cuando se extraía oro de su mina. Como atractivos turísticos tiene la mina, el museo de la poesía, el río, un criadero de llamas, la gruta Inti Huasi, y un paisaje espectacular

  4. No te olvides que en Guatraché tambien hay una hermosa laguna, con aguas termales, spa, camping y hermosos paisajes y atardeceres, en ella se realiza todos los años la Fiesta Provincial del Turismo, vale aclarar, no somos solo la Colonia Menonita 🙂

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