Parar y construir

Desde hace cosa de unas semanas una de las comunidades de viajeros que más quieroPablo, otro viajero, hace mella en aquello de que “no hay que largarse dejarlo todo y viajar, es importante quedarse y construir…”

Pablo se lo lleva un poco al otro extremo, y lo comprendo, cuantas veces no hemos leído eso de “lo dejé todo y me fui de viaje” y bueno… oye, igual no hace falta, no tienes que dejarlo todo, ¿porque ibas a dejarlo todo? Así que nada, hoy, en mi domingo matutino voy a hablar sobre algo similar. Digamos que no lo pongo como un estado tan permanente, le voy a dar una vuelta: Hoy voy a hablar sobre PARAR y construir.

Mercado de navidad Edimburgo

Cuando lo dejé todo y me largué no lo hice para viajar, lo hice para emigrar. Me fui a Edimburgo con poco en el bolsillo a intentar sobrevivir y a tener una mejor vida, una que me brindara todas las oportunidades que pudiera conseguir. Estuve allí cosa de dos años, siempre viajando en periodos cortos, eso es inevitable, pero sobre todo construyendo.

Allí construí esta hermosa relación en la que aún trabajo, la que de hecho dio vida a este blog. Con Jesper comenzamos a trabajar en un futuro ligeramente mejor, y cuando creímos que queríamos descansar y construir por otro lado… Nos fuimos de viaje.

Tampoco lo dejamos todo -porque mucho no teníamos-, nuestros trabajos ya eran “inestables” y sinceramente no de los que conservaríamos por mucho más tiempo. Nos fuimos con algunos pocos ahorros y viajando terminamos de poner los cimientos a el tiempo que hemos estado juntos. En realidad viajar nos sirvió para darnos cuenta de lo mucho que tenía sentido tenernos, así que en cierta manera, tampoco lo dejamos todo, no destruimos, ni quemamos, construimos por otro lado.

Al volver de ese largo viaje yo solo quería seguir viajando, Jesper por su lado decidió que lo mejor sería pararse y construir. Se dio cuenta de que algunas cosas básicas faltaban en su vida, se dedicó a sacarse su licencia de conducir y volvió a casa de sus padres -cosa que no hacia en años- y mientras tanto, yo en mi negación de la vida estática, me fui de viaje por Francia y Marruecos.

Al volver me di cuenta de que no podía volver a lo antiguo, si quería quedarme tenía que seguir construyendo y allí se me había acabado el espacio, así que conseguí un trabajo en Berlín, nos mudamos de ciudad y comencé a construir a toda puta velocidad (perdón, era necesario).

Llevo 3 años sin seguir ese viaje que tanto quería continuar, ese movimiento constante, ese no se donde voy a estar mañana ni pasado mañana. Los que me conocen saben que cada vez se me ha hecho más pesado el sentirme atada. Han sido 3 años de responsabilidades multiplicadas por 10, de eternos gastos, de planes aplazados. Han sido 3 años duros, no voy a negarlo, pero también ha sido 3 años necesarios y fructíferos, y probablemente sin ellos no podría jamás poner en práctica todo lo que he planeado y me dispongo a poner en marcha.

No solo mi situación personal requería un cambio, la situación de mis padres no era la mejor y más que nunca necesitaban mi ayuda, no podría haberme ido a sufrir al otro lado del mundo, habría sido absurdo. ¿Qué sentido tiene alejarse y darle la espalda a los que más quieres y a los que más te han dado?.

La verdad es que siempre pensé que todo se solucionaría en cuestión de meses, que todo esto no iba a requerir de mi presencia durante 3 años, que todo surtiría efecto mucho antes. Siendo realista era un ilusa muy poco objetiva. Si evalúo TODO lo que he construido en 3 años me abrumo, es complicado haberlo hecho más rápido.

 

Nos vamos pronto, aún no sabemos cuando aunque lo más probable es que sea en menos de 2 meses, nos vamos pronto y sin billete de vuelta, y sí, podría haberme quedado más, seguir construyendo, seguir ayudando. Pero la realidad es que ya no puedo, estoy agotada de seguir levantando la misma pared, tengo que ponerme a poner ladrillos en otro lado o voy a acabar quemada.

Y no, no me voy y lo dejo todo, me voy y me lo llevo conmigo, me llevo la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para solucionar los problemas de mis seres más queridos, me voy con mi trabajo aprendido y en las manos, con la posibilidad de trabajar viajando, con clientes que confían en mi y con planes de futuro, me voy, me voy con muchas cosas entre manos que sin estos 3 años habrían sido simplemente imposibles.

Así que no, viajar no es largarse, quemarlo todo y salir corriendo, viajar es construir y algunas veces para construir no queda otra que parar. Y no, eso no es malo.

Valen

He llegado desde muy lejos con mis trucos, mis complejos, Una maleta llena de trastos y un cuaderno lleno de cuentos. Soy la mitad de este viaje.

6 Comentarios
  1. Nunca pares de construir porque cada día pones un ladrillo de tu casa, tu casa que es tu mente, tu cuerpo y todo lo que ven tus ojos, por eso cada ves que te detengas compártelo para que otros sigan adelante en propia construcción

  2. Buenísimo post! Como entiendo ahora eso de sentirse atado, me siento tan identificada! Ya llevo un año construyendo en Buenos Aires y me queda otro largo trecho por delante. Necesario y doloroso pero hay que aprender a disfrutarlo, todo tiene pros (hasta estar fijo en un solo lugar). Y si se hace teniendo en mente una meta más lejana que permita asentar cimientos para seguir viajando, mejor aún!

  3. Que importantes comemtarios tan reflexivos y disientes de tu amor por los seres que amas, eres inteligente, reflexiva, e, intrépida y lo mas importante un gran ser humano, que orgullo tener una hija y una nieta como tú, todos los proyectos que emprendas los sacaras adelante con inteligencia y sabiduría muchos éxitos en tu largo camino, la suerte ya la tienes, adelante mi Reina.

  4. Me encanta el post! Hay tanta verdad en él… Sinceramente ya me preguntaba cuando volveríais a viajar, seguí muy de cerca los consejos que diste en los post del viaje por latinoamerica (me ayudó mucho en el mío) y de eso hace tiempo ya como bien dices en el post.

    A ver que sorpresas nos depara Un poco de Sur en los meses venideros ^^

    Saludos!

  5. Hermoso post! Hermoso proyecto que vuelve a reinciarse!! y sí, algunas veces hay que parar y construir. El lema “hay que dejar todo e irse de viaje’ es una falacia… nadie deja todo, no se deja todo… En mi caso personal -como en el tuyo- ya no dejamos todo, nos llevamos a nosotros, nuestras carreras, nuestras trayectorias y eso llevó tiempo construirse. Claro, ahora eso nos da una posibilidad de movernos que otros -muchos- no tienen.
    A veces me parece muy irresponsable el andar pregonando el dejá todo y andate… no sé, no me gusta. Me parece mejor decirle a la gente: formate, construí, construí con los tuyos, aportá a tu gente, sumá. El dejar todo no me gusta, quizás por eso siempre vuelvo.
    Por otra parte, entre nos, por más que sean 3 años, los que viajamos mucho sabemos que también es lindo parar, disfrutar, tomar envión y seguir. Así el viaje se disfruta más che!
    PD: Me encanta estar en este post reflexivo!!! abrazo enorme Valen!

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