Y tú, ¿Qué haces con tu vida?

Hace ya unos años que decidí comenzar a contar lo que “me cuestan las cosas” en horas de mi vida.

¿Cuanto me va a costar ese celular nuevo? X horas de mi vida
¿Cuanto me va a costar ese sofá? X horas de mi vida
¿Cuanto me va a costar ese curso online de fotografía?

Luego valoro si lo que gano sale a cuenta con mis horas invertidas y tomo mi personal decisión. Algunas veces no me sale a cuenta pero tengo mis caprichos. Claro que sí, eso lo hace todo el mundo.

Decidí comenzar a vivir de una manera que muchos aún no comprenden, tengo la suerte de contar con el apoyo de mi familia que hace mucho dejó de preguntarme “¿Y que vas a hacer ahora?” -aunque algunas veces las dudas los superen y desde su preocupación sana se pregunten si hago lo correcto- saben que no pueden hacerme tal pregunta porque siempre estoy haciendo algo. Y aunque pare algunas veces y me de un descanso, lo que más amo de esta vida es el movimiento.

Decidí dejar de intentar -porque nunca lo conseguí- sumar dígitos en el banco porque sí, de acumular pertenencias que me limitan, de gastar mi tiempo en reuniones sociales que… no me interesan, incluso arriesgándome a perder buenos amigos que no llegarán a entender mi comportamiento.

Y… Sin quererlo, conseguí todo lo que he mencionado más arriba y más de lo que imagine.

Algunos no se lo creerán pero desde ese 11 de noviembre de hace 3 años, día en el que partí de la ciudad de Barcelona con 400 euros en mi bolsillo, he ahorrado más de lo imaginable (hablando de dinero) y por suerte eso nunca me ha faltado desde entonces. He conocido y mantenido a las mejores personas del mundo a mi lado, quizá no a diario, pero sé que están ahí.  He aprendido y aprendido y he recorrido mundo, el mundo que siempre estuvo allí esperándome.

Además, y contra todo pronostico, he ampliado “mi carrera” profesional y he trabajado en lugares y empresas que muchos envidiarían, con sus títulos y sus flamantes oficinas. He vivido en ciudades tranquilas y en ciudades excitantes. Todo eso en solo 3 años… lo veo y me digo a mi misma ¡WOW!

el tiempo es oro

 

Y cuando el pánico llega,
Cuando en mis momentos oscuros me pregunto si estoy haciendo lo correcto dejando esa “correcta manera de vivir” de lado, que no deja de aparecérseme por el camino sin que se lo pida… Cuando me pierdo, cuando dudo… Me recuerdo a mi misma esa frase y vuelvo a respirar con tranquilidad al ver los resultados de su aplicación en mi vida.  Me doy un descanso y pienso con tranquilidad en mis siguientes pasos.

Recordaré para ustedes un intercambio de palabras que tuve un buen día con un conocido después de volver de Sudamérica y antes de partir por Francia y Marruecos… Lo llamo intercambio de palabras porque no merece el calificativo de conversación, lo llamo conocido por que desde luego no merece el calificativo de amigo.

Se acerco a mi, mirándome por encima del hombro y me dijo:

¿Y Que vas a hacer ahora?

A lo que yo, ingenua, respondí con mis planes de viaje por Francia y Marruecos, emocionada de su existencia.
Con desdén replicó:

Si, si… ¡Viajar! No, no te pregunto eso, te pregunto ¿Que piensas hacer con tu futuro, ¡con tu vida!?

A mi, la cosa me confundió un poco, parece ser que aquí el señor pensó que yo no había entendido la pregunta cuando era él el que no entendía la respuesta.
A lo que añadí:

Eso es lo que hago con mi vida David, trabajo por mi futuro, duramente y a diario, porque no quiero despertarme en 20 años y darme cuenta de que he malgastado mi vida haciendo algo que ni me gusta, ni me llena, ni me sirve para nada  ¿Y tú, que haces por tu futuro?

Se quedó callado y se largo.

Nunca olvidaré ese intercambio de palabras.

Quizás no es la forma más sabia de vivir, pero lo curioso es que no soy yo la que se empeña en juzgarlo…

Puede que en 10 años me arrepienta y todos los que ahora me miran por encima del hombro sientan esa pequeña batalla como ganada… O puede que no, puede que tenga razón. En todo caso, estoy segura que entonces podré recordar este momento y podré contaroslo.

¿Y tú? ¿En que inviertes tu tiempo?

Valen

He llegado desde muy lejos con mis trucos, mis complejos,
Una maleta llena de trastos y un cuaderno lleno de cuentos.
Soy la mitad de este viaje.

3 Comentarios
  1. Chapeau!! Aabo de dar con tu blog y me parece simplemente genial.
    Yo estoy en el proceso de apagar el Piloto Automático y empezar a vivir a mi manera.
    Suerte en lo que sea que os mantenga ocupados y vivos en toda la extensión de la palabra.
    Safe travel!
    Tony Davis

  2. Me ha inspirado mucho este artículo. Estoy por emprender mi viaje por Sudamérica el próximo mes y he encontrado mucha “paz” a muchos miedos que me estoy enfrentando.
    Gracias!

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