El cielo en el suelo: Palomino

*Lee sobre cómo llegar al Cabo de la Vela 

Dejamos Cabo De la Vela pensando que no habría mejor lugar en el mundo…
Nos montamos en una pick-up a las 4 de la mañana (la única que sale al día) para volver a Manaure y seguir nuestro camino por el caribe colombiano.

Amanecer en cabo de la vela

Aún era de noche, nos subimos unos cuantos, ya muchos, y la pickup arranco a toda. Paramos mil y una vez en el camino, el sol nos dio los buenos días y llegamos a ser 16 personas (2 de ellos niños) 3 cabras -no miento- y dos gatos, todos apelotonados en los asientos de la camioneta mientras en el techo  llevábamos 3 congeladores de porexpan vacíos y 3 personas durmiendo encima de ellos. La escena era bastante particular, después del bus de Bolivia camino a Uyuni esta fue la experiencia más similar.

Nuestra siguiente parada, y no recuerdo el porque, sería Palomino. Pagamos 18.000 pesos entre ambos para llegar hasta el destino y comenzamos a buscar hospedaje sin mucho éxito.  Lo primero que ves es una larga calle que parece ser el pueblo, hay un par de hostales en ella pero son de los de Lonely planet, ya no podemos ni usar de esos porque se salen de nuestro presupuesto y además en su mayoría solo tienen turistas.

Mochileros en Palomino

Nos adentramos un poco más y comenzamos a preguntar en pequeñas tiendas si conocían la existencia de algún camping. El calor comenzaba a notarse y en palomino descubrimos la salvación: Las bolsas de agua congeladas por 200 pesos. Mientras comprábamos una de esas bolsitas cada uno para bajar la temperatura otro cliente respondió a nuestra pregunta y nos dio direcciones para llegar a un sitio donde podríamos acampar.

Palomino no tiene calles asfaltadas, con suerte si tiene calles. La única parte de asfalto es la que cruza camino a el resto de ciudades del caribe pero el pueblo es disperso y lleno de pequeñas casitas y potreros vacíos. Llegamos a el supuesto camping, una casa con un jardín enorme, un grupo de chicos nos saludaron, una especie de comuna. Según entendimos el terreno estaba abandonado y ellos pudieron ocuparlo con el permiso de la dueña con tal de arreglarlo y mantenerlo bajo control. La cosa era bastante básica pero decidimos quedarnos, estaríamos un par de noches y ayudaríamos un poco recolectando hojas, serían 5.000 pesos por persona y noche lo cual nos pareció más que razonable, además se les veía adorables. Resultaron ser cojonudos.

Palomino

Trabajaban con algunas comunidades indigenas de la sierra, y vendían las mochilas o algunas veces bajaban y estaban con ellos en el pueblo. En Palomino, con un poco de suerte, puedes verlos con sus vestidos blancos y largas cabelleras cargando sus pertenencias de camino de vuelta  a la montaña, la primera vez que vimos a los indigenas de la sierra de Santa Marta fue en nuestro “camping” allí estaban tejiendo y cantando al lado del fuego, parecían pequeños angelitos, tímidos y muy ocupados.

Palomino tiene otra particularidad, la playa no esta -¡aún!- construida, si, así es, se trata de playa totalmente virgen en un estado absolutamente impoluto. Hay un camino que baja a la playa, y para contrarrestar esta lleno de “hoteles” de mayor nivel adquisitivo. No son edificios grandes pero si “vallados” con sus piscinas privadas. Sinceramente no hay nada que me parezca más absurdo que una piscina teniendo la mejor playa que haya pisado en mi vida a pocos pasos, nunca entenderé a estos turistillas.

Oh, la playa, la playa de Palomino nos dejo enamorados, Palomino nos dejo enamorados, y Jesper aún con sus 40 picadas en la espalda -sí, las contamos- disfruto como niño.  Si caminas por la orilla puedes llegar a un lugar aún más idílico, el rio que desemboca en el mar, el mar que toca la arena, una familia jugando en esa mezcla de agua dulce y salada, un asado con papas sudadas, una pequeña sombra donde refrescarte y una siesta…

Palomino es el cielo en el suelo, no me cabe la menor duda.

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Un poco de sur

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2 Comentarios
  1. Somos una pareja con ganas de conocer el caribe colombiano, plan similar la de ustedes.

    Llegaremos a mediados de enero a Santa Marta, con el plan de quedarnos unos dias en el Tayrona. Recomiendan ir a Palomino? o simplemente me quedo mas dias en Tayrona y para despues seguir rumbo a Cartagena???? Como se puede llegar de Santa Marta a Palomino o del Parque Nacional Tayrona a Palomino? Gracias!

    1. Hola Pablo,
      Si tuviese que elegir nuevamente ahora, no pasaría los días que pasé en Cartagena y los pasaría en Palomino. Dependerá de lo que busques y lo que te guste, a nosotros nos cautivó la tranquilidad del lugar (que atención, no se si ya se ha ido a la mierda o no) así que no, yo no me lo perdería, pero eso sí, es un plan super relajado.

      Para llegar se puede hacer con bus, tanto de un lado para el otro, no hay mucho problema ahí 🙂

      Saludos!

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